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Sonia Constant

El sector de la perfumería pertenece a un círculo muy restringido, ya que solo unas pocas personas en el mundo tienen las facultades y la suerte de poder ejercer el oficio de nariz. Es más, durante mucho tiempo, se trataba de una profesión que se transmitía de generación en generación y que estaba exclusivamente reservada a los hombres. Por suerte, las costumbres han evolucionado y la industria del perfume ha experimentado verdaderos cambios, siguiendo por ejemplo la emancipación de las mujeres. Por ello, algunas de ellas elaboran hoy verdaderos éxitos de ventas. Sonia Constant es una de ellas y se dice satisfecha de constatar tales cambios en esta profesión.

La formación de Sonia Constant

Sonia Constant aprendió perfumería en una de las escuelas más prestigiosas del mundo en la materia: el Institut Supérieur de Parfum, des Cosmétiques et des Arômes Alimentaires de Versailles, denominado también ISIPCA. Realizó todo su currículo en régimen de alternancia y, en este contexto, hizo unas prácticas en Givaudan. Esta firma es un actor mundial de la perfumería actual, lo que le permitió trabajar bajo la dirección de los mejores docentes. Así, fueron perfumistas mundialmente conocidos quienes le enseñaron el oficio. Dominique Ropion y Francis Kurkdjian fueron sus profesores en el ISIPCA, mientras que Olivier Pescheux la tomó bajo su tutela en Givaudan. Una vez obtenido su diploma, Sonia Constant permaneció en Givaudan e ingresó en el equipo de perfumería fina, junto a Christine Nagel, una nariz que se convirtió entonces en su mentora. Sonia Constant se forjó así una personalidad creativa tejida con las múltiples influencias de sus instructores. Confiesa así que cada uno de ellos le aportó una piedra preciosa en su aprendizaje, cada uno con su propia personalidad.

Las inspiraciones de Sonia Constant

Sonia Constant extrae su creatividad de todo lo que la rodea. Así, disfruta imaginando a un amante cuando elabora un perfume de hombre. A modo de ejemplo, con el fin de confeccionar Eutopie N°9, admite haber tenido en mente a una persona en particular, un hombre muy elegante. Sin embargo, casi siempre, su creatividad le viene de sus viajes. Esta trotamundos suele recorrer el globo en busca de nuevos olores. Así, ha viajado de Tailandia a Vietnam, pasando por Sri Lanka o Namibia. Allí ha descubierto culturas muy diferentes, así como plantas y cocinas variadas. Pone así especial empeño en traer un punto de partida para sus nuevas creaciones de cada uno de sus viajes. Del mismo modo, Sonia Constant se califica como una persona muy curiosa. Así, con el fin de satisfacer siempre más su curiosidad, trabaja para mercados muy diversos, ya se trate de Europa, Brasil, Estados Unidos u Oriente Medio. Los retos olfativos son allí totalmente diferentes y es exactamente esa complejidad la que parece fascinarla en este oficio. Sonia Constant explica que, cuando empezó en la perfumería, era tan curiosa que todo merecía la pena aprenderse, y que era como un perro hambriento que quiere aprender, aprender, aprender, tanto y tan rápido como fuera posible.

De manera general, Sonia Constant es una mujer que funciona por instinto. Confiesa así que educa a sus hijos con la intuición y que confecciona sus perfumes de la misma manera.

Las creaciones de Sonia Constant

Floral

Nina Ricci

Bella

Mandarina · Ruibarbo