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Rodrigo Flores-Roux

Cuando se habla de perfumería, se suele decir que esta hace brillar la imagen de la elegancia a la francesa. Y con razón, forma parte de nuestro patrimonio y nuestro país está considerado como su capital mundial. Otros territorios, en cambio, son menos característicos de este ámbito. Así, aunque México esté repleto de maderas tropicales, menta pimentada u hojas de tabaco, ingredientes apreciados por numerosos perfumes, no es precisamente emblemático del arte de la perfumería. Pese a ello, esto no le ha impedido revelarnos a uno de los mejores perfumistas del planeta: el célebre Rodrigo Flores Roux.

La infancia estudiosa y artística de Rodrigo Flores Roux

Rodrigo Flores Roux nació en Ciudad de México y vivió allí hasta los 20 años. Procedente de una familia de tres hijos, siempre fue impulsado a aprender por sus padres, personas del ámbito científico. Así, Rodrigo Flores Roux siempre ha disfrutado ampliando sus conocimientos y se define como una persona de naturaleza curiosa. Sin embargo, su saber actual se lo debe a un golpe del destino. En efecto, cuando tenía ocho años, su televisor se averió. No recibió uno nuevo hasta 10 años después. Aunque la situación le resultó especialmente frustrante en su momento, hoy confiesa que se trata de lo mejor que le ha ocurrido. Así, para pasar el tiempo, abría libros y se apasionó por la historia del arte. Se dio cuenta entonces, muy joven, de que deseaba convertirse en perfumista. De hecho, Rodrigo Flores Roux colecciona frascos de perfume desde los 13 años. A los 18 años, oyó hablar del ISIPCA, una célebre escuela de perfumería situada en Versalles. Así, deseoso de ingresar en ella, estudió biología en la universidad nacional de México. Fue entonces admitido en el ISIPCA y llegó a Francia en 1989. Después inició su carrera en IFF antes de incorporarse a Quest, hoy Givaudan, a finales de los años noventa. A día de hoy, sigue formando parte de esta empresa.

El amor de Rodrigo Flores Roux por los cítricos

Hoy, Rodrigo Flores Roux es apodado «el rey de los cítricos». Bergamota, mandarina, naranja, limón, pomelo... Tantos elementos que no dejan de figurar en sus perfumes. Sin embargo, también le gusta trabajar el incienso, el jazmín y el ládano. En cambio, no es partidario de las notas demasiado dulces y nunca utiliza comino en sus composiciones. Rodrigo Flores Roux es a día de hoy el único perfumista latinoamericano que ha estudiado perfumería fina siguiendo las reglas del arte y sin ser autodidacta. En efecto, el 70 % de las narices son francesas y Rodrigo Flores Roux se declara así especialmente orgulloso de su trayectoria.

Aunque Rodrigo Flores Roux contempló en ocasiones otras carreras, como la de arquitecto o historiador, la perfumería siempre se le impuso como una evidencia. Trabajó para marcas como Clinique o Aedes de Venustas. Sin embargo, fue en Tom Ford donde parece haber destacado verdaderamente, elaborando, entre otros, los perfumes Sahara Noir o Private Blend.

Las creaciones de Rodrigo Flores-Roux

Oriental

Calvin Klein

Reveal Men

Menta · Bergamota · Anís estrellado