Ir al contenido

Richard Fraysse

Cuando se le pregunta al perfumista Richard Fraysse cuál es su frase preferida sobre el perfume, este responde: Sueño, más sueño, siempre sueño. Hay que decir que este último forma parte todavía de la generación de los antiguos perfumistas para quienes la perfumería es sinónimo de asombro y de prestigio. Richard Fraysse busca ante todo alcanzar una cierta nobleza asociada a una parte de sueño en cada una de sus creaciones. Se sitúa muy lejos de la creación demasiado comercial de ciertas firmas y trabaja, para ello, para la célebre casa Caron.

El camino ya trazado de Richard Fraysse

Richard Fraysse es el heredero de una gran familia de perfumistas. Así, desde su más tierna infancia, este se sumerge en el universo de la perfumería. Además, todavía recuerda los juegos de reconocimiento olfativo que organizaba su padre. Sin embargo, la perfumería no fue de entrada su ámbito predilecto. En este caso, justo después de obtener el bachillerato, Richard Fraysse no se orientó de inmediato hacia esta vía. Optó primero por una escuela de comercio. Sin embargo, su padre no quería saber nada de eso y rápidamente lo animó a crear una empresa de perfume. Consciente de que su hijo aún no poseía formación de perfumista, le confió la parte comercial y lo puso en contacto con un laboratorio. Fue entonces cuando el gusto de Richard Fraysse por los perfumes se refinó. Las bases que había adquirido durante su infancia resurgieron poco a poco y Richard Fraysse comprendió rápidamente que acababa de encontrar su vocación. Se tomó entonces el tiempo de descubrir cada materia prima y de combinarlas hasta obtener combinaciones armoniosas. Para él, la composición olfativa es un arte al mismo nivel que la música.

Richard Fraysse en Caron

Desde 1998, Richard Fraysse elabora perfumes para la marca Caron. Si eligió esta firma, es porque considera que esta perpetúa a la perfección la tradición francesa del lujo. Así, esta nunca lo frena en su creatividad y le permite confeccionar perfumes apoyándose en materias primas de alta calidad. Para él, Caron le permite hacer creación pura y goza, en esta casa, de una extrema libertad. Elige él mismo las materias primas que desea entre los proveedores de su elección. Si esto puede parecer banal a primera vista, hay que reconocer que este funcionamiento se ha convertido en una excepción en el universo de la perfumería. Según él, se trata sin embargo de una garantía de tradición, de calidad y de identidad olfativa. Richard Fraysse explica que en Caron tiene la suerte de ejercer su creatividad con total libertad, sin estar sujeto a las limitaciones de marketing o presupuestarias, que puede privilegiar las esencias naturales raras, como el absoluto de rosa o de jazmín, para ser fiel a la gran tradición de la perfumería de lujo, y que a pesar de los avances de la química y de la búsqueda de beneficio, el perfume debe seguir siendo un producto de lujo, raro y precioso, si no quiere perder su vocación primera: hacer soñar a quienes lo llevan.

Las creaciones de Richard Fraysse

Chipre

Caron

Lady Caron

Azahar · Magnolia · Jazmín