Oriental
Pierre Bourdon
A veces son los encuentros los que definen nuestro destino. Tal fue el caso de Pierre Bourdon, perfumista muy reconocido que firmó a lo largo de su vida profesional numerosas fragancias de culto. Sin embargo, estuvo a punto de pasar de largo ante su vocación. Su trayectoria es particularmente atípica, pero eso no le impidió convertirse en uno de los perfumistas más célebres de su época.
La trayectoria inesperada de Pierre Bourdon
Pierre Bourdon procede de una familia de perfumistas. Hasta ahí, nada demasiado original. Su padre, René Bourdon, era el director general adjunto de los perfumes Dior. Cabe decir que este tenía la firme intención de despertar una vocación en su hijo. Sin embargo, no fue el caso; al menos, no de inmediato... Pierre Bourdon se sentía más bien atraído por el mundo de la literatura. No obstante, su padre se negó rotundamente a que ingresara en la École Normale Supérieure de Lettres. Por despecho, Pierre Bourdon se decantó entonces por Ciencias Políticas. Sin embargo, su padre no había dicho la última palabra. Organizó un encuentro con el perfumista Edmond Roudnitska y aquello fue una revelación. Este consiguió encontrar las palabras precisas para encaminar a Pierre Bourdon hacia la vía de la perfumería. Además, lo tomó bajo su ala durante cinco años de formación en la perfumería Roure, en Grasse. Tras beneficiarse de un sólido aprendizaje, Pierre Bourdon pudo finalmente volar con sus propias alas. No obstante, dejó la empresa Roure para incorporarse al grupo Takasago y después al grupo Quest. Finalmente, en 1993, Pierre Bourdon se convirtió en presidente de Fragrance Ressources France.
El alma muy artística de Pierre Bourdon
Antes que nada, Pierre Bourdon es un amante del arte. De hecho, fue jugando con ese aspecto de su personalidad que Edmond Roudnitska logró convencerlo del interés del oficio de perfumista. De él, Pierre Bourdon conservó la simplicidad de las fórmulas. Para él, ningún detalle superfluo tiene lugar en una composición olfativa. Asimismo, se niega rotundamente a reinterpretar los grandes clásicos de la perfumería. Considera que la perfumería debe ser audaz y aportar constantemente algo nuevo. Del mismo modo, afirma buscar creaciones a la vez poéticas y narrativas. Personaje muy completo e inventivo, trabajó a lo largo de su carrera para marcas muy distintas entre sí. Así, se enfrentó a auténticos blockbusters de la perfumería tanto como a marcas de nicho más discretas. Le debemos en particular los perfumes Kouros de Yves Saint-Laurent, Dolce Vita de Dior, Cool Water de Davidoff, Iris Poudré de Frédéric Malle... Asimismo, Pierre Bourdon también trabajó para las marcas Adidas, Shiseido, Jil Sander, Grès, Anna Sui, Lancaster, Ferragamo, y muchas otras.
Las creaciones de Pierre Bourdon
Oriental
Fougère
Amaderada
Oriental
Amaderada
Floral
Fougère