Aromática
Juliette Karagueuzoglou
En este año 2016, el Eau Florale de Repetto sopló su primera vela. Muy apreciado por el público femenino por su ligereza y su romanticismo, este perfume fue elaborado por dos perfumistas. Una de ellas es tan chispeante y luminosa como su creación y se llama Juliette Karagueuzoglou.
Los inicios de Juliette Karagueuzoglou en la perfumería
Desde muy pequeña, Juliette Karagueuzoglou disfrutaba oliendo y describiendo los olores que la rodeaban. De hecho, recuerda a ciertas personas más por su olor que por su físico. Fue a los 13 años cuando descubrió el universo de la perfumería. En efecto, su tía trabajaba en Christian Dior y le habló de Dune, un perfume que estaba entonces por salir al mercado. Juliette Karagueuzoglou se informó sobre el tema y decidió convertir la creación de perfumes en su principal ocupación. Descubrió primero el oficio de nariz leyendo libros sobre perfumería y después orientó su formación en ese sentido. Realizó entonces numerosas prácticas con perfumistas. Licenciada en química, ingresó en el ISIPCA, una escuela superior de perfumería muy reputada situada en Versalles, en Yvelines. Allí pasó dos años en formación en Expressions Parfumées, en Grasse, capital mundial de la perfumería. Así aprendió a reconocer las principales materias primas y a describirlas. Debe también mucho a su tutor de prácticas, que le hacía pasar pruebas cada noche para trabajar su memoria olfativa. Según ella, en efecto, los perfumistas cuentan de base con cierta sensibilidad a los olores, pero deben sobre todo su talento a un enorme trabajo. Una vez obtenido el título, entró en IFF, uno de los líderes mundiales de la perfumería.
La carrera de Juliette Karagueuzoglou
Cuando entró en IFF, Juliette Karagueuzoglou asistía a los perfumistas. Después, empezó a trabajar de manera autónoma en pequeños proyectos bastante sencillos. Tuvo entonces la oportunidad de recibir consejos valiosos de los grandes perfumistas, afinando así sus conocimientos y su reflexión con el paso del tiempo. Después, IFF la envió a Nueva York a seguir una formación de un año en la escuela de perfumería internacional. Así pasó a ser perfumista junior y trabajó en sus propios proyectos. Para elaborarlos, a Juliette Karagueuzoglou le gusta rebuscar en sus recuerdos de infancia y procura tocar la fibra sensible del mayor número de personas. Su pasatiempo favorito es revisitar los grandes clásicos y modernizarlos. Disfruta reinventando un perfume de culto para convertirlo en algo nuevo conservando al mismo tiempo su nota principal.
Si el sector de la perfumería no cuenta con muchas mujeres, Juliette Karagueuzoglou es una de sus principales protagonistas. Le debemos múltiples creaciones cautivadoras como, entre otras, L'Homme Ultime de Yves Saint-Laurent o el Eau Florale de Repetto. Afirma así contribuir a la riqueza de la perfumería, que según ella es «una profesión nacida de la variedad de culturas, personalidades y vivencias».
Las creaciones de Juliette Karagueuzoglou
Aromática
Aromática
Floral
Amaderada
Amaderada
Amaderada
Amaderada
Amaderada
Cítrica
Amaderada
Floral
Floral