Floral
Françoise Caron
Grasse es una pequeña ciudad provenzal situada en el departamento de los Alpes Marítimos. Además de su cultura y de un patrimonio cargado de historia, esta ciudad está considerada la capital mundial del perfume desde finales del siglo XVI. Así, esta ciudad mediterránea genera numerosos empleos en el sector de la perfumería. Ya no se cuentan las familias presentes en este lugar vinculadas de una u otra manera al universo de las fragancias. En este sentido, Françoise Caron es un ejemplo perfecto. La perfumería parece estar casi anclada en su ADN, pues estuvo inmersa desde muy joven en este sector de actividad. Repaso a su historia y a sus creaciones más destacadas.
Françoise Caron en la perfumería, un camino trazado desde el principio
Nacida en Grasse, Françoise Caron siempre estuvo rodeada de inmensos campos de flores y el camino de la perfumería siempre fue para ella una evidencia. Además, esto parece ser un destino familiar si se considera que Françoise Caron es hermana del reconocido perfumista Olivier Cresp. Esta estudió en un primer momento en la escuela de perfumería de Roure, hoy convertida en Givaudan. Así, Françoise Caron posee unas bases particularmente sólidas y unos conocimientos teóricos muy consistentes. Una vez obtenido su diploma, llegó a París en 1975. Sin embargo, no dejó Givaudan y se integró en uno de los talleres de composición de la empresa. Permaneció allí 20 años. Fue en 1994 cuando finalmente decidió cambiar de horizonte. Se incorporó entonces a la empresa Quest, otro gran nombre del sector. De hecho, dato curioso, Quest fue posteriormente adquirida por Givaudan, en 2007, como si el destino de la creadora fuera trabajar para esta firma suiza. Sin embargo, Françoise Caron no quiso saber nada de eso y dejó Quest para incorporarse a Takasago, empresa en la que sigue trabajando en la actualidad. Allí colabora, entre otros, con Francis Kurkdjian, otro gran nombre de la perfumería actual.
La inspiración y las creaciones más destacadas de Françoise Caron
Por lo general, Françoise Caron prefiere decir que no posee una firma olfativa particular. Sin embargo, es evidente que tiene una sensibilidad muy especial hacia las Eau de Cologne. Aprecia especialmente su carácter fugaz y floral. Françoise Caron nunca se sintió muy atraída por los perfumes demasiado opulentos. No obstante, cuando reinterpreta una Cologne, procura siempre aportar algo novedoso. Para ella, en el mundo de la perfumería, es esencial aportar el toque personal. Entre sus creaciones más célebres, Françoise Caron confeccionó la emblemática Eau d'Orange Verte para Hermès. Sin embargo, le debemos muchas otras obras maestras. Así, Françoise Caron es también la madre de Ca Sent Beau de Kenzo, de Acqua Di Gio para Femme de Armani, o de Violette Angel de Thierry Mugler, por citar solo algunos. Asimismo, al gustarle los desafíos, Françoise Caron se convirtió también en la perfumista oficial de Astier et Villate, en 2008, en paralelo a su puesto en Takasago.
Las creaciones de Françoise Caron
Floral
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Cítrica