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Daniel Hoffman

Si bien algunos perfumistas resultan especialmente prolíficos, otros, en cambio, solo son conocidos por una o dos de sus creaciones. Sin embargo, estas últimas no son por ello menos espléndidas. Daniel Hoffman forma parte de esta categoría de perfumistas. Personaje bastante discreto, no acostumbra a dejar filtrar información sobre su vida personal o su trayectoria. No obstante, le debemos grandes perfumes de la época moderna: l'Eau de Givenchy y L'Eau d'Ivoire de Balmain.

Daniel Hoffman y L'Eau de Givenchy

L'Eau de Givenchy fue la primera creación de Daniel Hoffman en dar que hablar. Esta apareció en 1980. Con este perfume, Hubert de Givenchy quería una fragancia que evocara la alegría, la joie de vivre y la juventud. Esta composición fue orquestada por Daniel Hoffman en colaboración con Daniel Molière. Se trataba de una esencia floral y vegetal, que difundía el brillo de los cítricos de manera particularmente suave. Desde entonces, Daniel Hoffman quedó asociado a un personaje muy optimista y talentoso, capaz de confeccionar esencias aéreas y ligeras. En efecto, L'Eau de Givenchy resulta un perfume muy agradable de llevar en un caluroso día de verano. Este posee la frescura de una Eau de Cologne conservando a la vez la tenacidad de un parfum. Si bien Daniel Hoffman no quiso multiplicar las creaciones, esta sigue siendo, no obstante, una prueba indiscutible de su talento fuera de lo común. Daniel Hoffman posee un saber hacer excepcional y un dominio técnico que le permite crear composiciones muy equilibradas.

Daniel Hoffman y L'Eau d'Ivoire de Balmain

En la misma línea que L'Eau de Givenchy, Daniel Hoffman creó, mucho más tarde, L'Eau d'Ivoire de Balmain. En efecto, hubo que esperar 20 años para ver aparecer otra gran creación de este perfumista. También en este caso, L'Eau d'Ivoire parecía celebrar la primavera, dotándose de una fórmula a la vez afrutada y floral. Cabe señalar, sin embargo, que la fórmula de este nuevo perfume era incluso más compleja y todavía más elaborada que antaño. L'Eau d'Ivoire de Balmain es una fragancia semejante a una mujer efervescente en medio de un jardín en flor. Todo está pensado para hacer vacilar el corazón, ya se trate de un impulso afrutado, de un corazón floral, de una sensación solar y límpida o de una base más sensual y carnal. También aquí, L'Eau d'Ivoire de Balmain es una demostración excepcional del dominio técnico de Daniel Hoffman. Así pues, quién sabe, a razón de un best-seller cada 20 años, quizá pronto veamos una nueva gran composición firmada por este talentoso creador…

Las creaciones de Daniel Hoffman