Cítrica
Christine Nagel
Cuando se habla de la casa Hermès, los aficionados a los perfumes tienden a asociarla inmediatamente con el talentoso perfumista Jean-Claude Ellena. Sin embargo, ya no es el único en ocupar el puesto de nariz oficial de la firma y ahora cuenta con la compañía de una mujer libre y hedonista: la talentosa Christine Nagel.
El recorrido atípico de Christine Nagel
Nacida en 1959 en Ginebra, Christine Nagel cuenta con un recorrido poco común. Muchos consideran que incluso aprendió la perfumería a contracorriente hasta alcanzar su más alta cima de excelencia. Christine Nagel estudió primero química orgánica. Fue así como se incorporó al laboratorio de investigación de Firmenich, en el departamento de cromatografía, una técnica que permite separar las moléculas de una materia y analizarlas. Es decir, su destino inicial no era precisamente creativo. Sin embargo, fue allí donde conoció a un hombre que cambió su vida: el célebre Alberto Morillas. Auténtica estrella entre los perfumistas, este le hizo oler algunos de sus acordes y eso bastó para darle ganas de convertirse en perfumista. Fue así como dio sus primeros pasos en Création Aromatiques. Allí dirigió durante 10 años el departamento de cromatografía junto a Michel Almairac, y con él concibió sus primeros perfumes. Después, fue nombrada, ya en 1997, perfumista en Quest International. Así, creó sus primeras grandes composiciones, como The One de Dolce & Gabbana, Eau de Cartier, For Her de Narcisso Rodriguez o Miss Dior Chérie. Más adelante, Christine Nagel se incorporó a la empresa Givaudan, en 2000. Su talento fue entonces reconocido con numerosos premios, como un Fifi Awards, en 2005, o un Prix Coty, en 2007. Desde 2008, se orientó hacia la pequeña empresa Fragrance Ressources, tomando el relevo de Pierre Bourdon. En 2011, se convirtió en directora de creación y responsable de la escuela de perfumistas de Mane. Finalmente, como culminación de su ejemplar trayectoria, se incorporó a Hermès en 2014 como perfumista creador exclusivo. Asimismo, desde el 1 de enero de 2016, ocupa el cargo de directora de creación y del patrimonio olfativo de Hermès.
El estilo noble y único de Christine Nagel
Christine Nagel siempre estuvo fascinada por las «estelas con carácter» de Michel Almairac. Así, siguiendo esa línea, comenzó elaborando composiciones chipre y muy presentes. Hay que decir que el carácter mediterráneo le sienta como un guante a su personalidad de fuego. Cartesiana e instintiva, Christine Nagel está considerada como una nariz enamorada de la libertad. Su temperamento destaca y solo la perfumería parece tener el poder de encauzarlo. Dice de su profesión que constituye para ella una auténtica fascinación. Afirma que permaneció casi 10 años en una burbuja técnica, por lo que llegó tarde a las fragancias, y que aún a su edad experimenta el asombro, la frescura de una principiante; además, señala que el dominio de las bases le permite dosificar con mayor precisión.
Así, Christine Nagel parece extraer su fuerza de una sabia mezcla de audacia y creatividad combinada con una experiencia técnica fuera de lo común. Además, su espíritu fogoso encaja particularmente bien con su nuevo cargo en la casa Hermès, empresa que, cabe recordar, siempre ha sentido pasión por el universo indomable de la equitación.
Las creaciones de Christine Nagel
Cítrica
Chipre