Fougère
Céline Martin
La perfumería es un arte que se transmite casi siempre de generación en generación. Así, la mayoría de los grandes perfumistas actuales proceden de familias cuyas generaciones anteriores ya ejercían este oficio. Sin embargo, algunos creadores constituyen una excepción. Tal es el caso de Céline Martin. La perfumería era para ella un sueño lejano que a veces parecía inalcanzable. No obstante, a fuerza de perseverancia y audacia, esta logró forjarse un nombre en el oficio. Un repaso a su trayectoria, su ambición y la promesa de un futuro prometedor.
La trayectoria inusual de Céline Martin
Detrás del nombre tan francés de Céline Martin se esconde en realidad una mujer de orígenes más exóticos. Llegada a Francia a los siete meses de edad, esta fue adoptada. En realidad, Céline Martin es originaria de la India. Sin embargo, no regresa a su tierra natal hasta años después. Entrar en el universo de la perfumería era para ella un dulce sueño. En efecto, la creadora confiesa haber sido siempre sensible a los olores y a los cosméticos. Sin embargo, sus estudios se orientaron primero hacia el universo del diseño gráfico publicitario. Una vez obtenido su título, se sintió no obstante reclamada de nuevo por el universo de las fragancias. Cambió entonces por completo de rumbo y decidió confeccionar de inmediato su propia fragancia. Su audacia resulta absolutamente desconcertante. En efecto, la mayoría de los perfumistas proceden de una gran escuela de perfumería y cuentan además con una formación científica. Céline Martin explica que tenía en mente exactamente el producto que quería crear. Sin embargo, al no ser química de formación, partió de la imagen de un frasco para elaborar poco a poco su fórmula. Se puso en contacto con un laboratorio de perfumistas y así fue como su proyecto cobró vida. Su empresa, por su parte, se creó en enero de 2006. Hoy, Céline Martin posee su propia marca y colabora también en proyectos de gran envergadura.
Las inspiraciones indias de Céline Martin
Si bien Céline Martin no conoce muy bien la India, es precisamente en su país natal donde esta se inspiró para confeccionar sus fragancias. De hecho, su marca lleva el nombre de Sahlini. Se trata de su nombre indio, el que le fue dado al nacer. Al elegir su propio nombre natal, es un poco como si Céline Martin hubiera decidido reconectar con sus orígenes. Aun así, esta dice sentirse totalmente francesa. En efecto, cuando viajó a la India por primera vez, se sintió verdaderamente extraña en ese país. No obstante, considera que la memoria olfativa es la más antigua de las memorias de nuestro inconsciente, y que quizá sea así como busca recuperar los olores de su infancia, esa India tantas veces imaginada y redibujada a su manera en esta línea de perfumes. Así, la marca Céline Martin se caracteriza por sus olores a menudo cálidos, especiados, algo orientales, sin llegar nunca a ser demasiado dulces.
Las creaciones de Céline Martin
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