FougèreAimé Guerlain
Hijo de Pierre-François-Pascal Guerlain, que funda la casa en 1828, Aimé Guerlain se convierte en su perfumista tras la muerte de su padre en 1864. En 1889 firma Jicky, considerado el primer perfume moderno porque asocia materias de síntesis a extractos naturales. Le sucede su sobrino Jacques Guerlain.
La casa Guerlain
Pierre-François-Pascal Guerlain funda la casa en 1828 al abrir una tienda de perfumes en París, en el número 42 de la rue de Rivoli. Compone sus perfumes con la ayuda de sus dos hijos, Aimé y Gabriel, y les deja la casa a su muerte, en 1864. Gabriel se encarga de los negocios y Aimé de la creación, y este se convierte en el perfumista de la casa.
Jicky
En 1889, el año de la Exposición Universal y de la torre Eiffel, crea Jicky, ampliamente aclamado como el primer perfume moderno. Es el primero en ser designado como perfume y no como agua de colonia, y uno de los primeros en asociar materias de síntesis y extractos naturales, lo que abre a los perfumistas una paleta nueva.
Su nombre procedería del apodo que Aimé daba a su sobrino Jacques, o de una joven a la que amó durante sus estudios en Inglaterra. Guerlain lo describe como un perfume que juega con la ambigüedad entre lo masculino y lo femenino, y lo sigue vendiendo hoy, con una fórmula que ha evolucionado desde el original.
La continuidad del linaje
Su sobrino Jacques Guerlain, hijo de Gabriel, se convierte en el tercer perfumista de la casa y en el autor de muchos de sus clásicos. A Aimé Guerlain se le atribuye también el Eau de Cologne du Coq, una de las aguas de la casa que aún se ofrecen.
Las creaciones de Aimé Guerlain
Fougère
Cítrica