
Si Fiori, el perfume femenino Giorgio Armani Sì es mi homenaje a la feminidad moderna, decía Giorgio Armani en el momento de su lanzamiento, en 2013. Es una irresistible mezcla de gracia, fuerza y espíritu de independencia.
Una composición perfumada de excepción
Nacido en 2013, el perfume Sì es un homenaje de Armani a la feminidad moderna. Esta fragancia combina con brío la fuerza, el refinamiento, la gracia y el espíritu de independencia. Dirigida a una mujer luminosa y carismática, se materializó inicialmente en una fragancia chipre y gourmand. No obstante, año tras año, Sì no deja de reinventarse, convirtiéndose sucesivamente en Sì Intense, Sì Rose Signature, Sì Le Parfum, Sì Passione, y más recientemente, Sì Fiori. Esta vez, es semejante a una luz empolvada que ilumina y refresca a la mujer que lo lleva, preservando a la vez su carácter indomable.
Sì Fiori, un corazón en plena oposición
Empecemos primero por observar de cerca las oposiciones contenidas en el perfume Sì Fiori. En efecto, se trata de una fragancia con mucho relieve, en la que se combinan ingredientes que se oponen en todo. Sin embargo, con brío, Armani los asocia en la más pura armonía. Sì Fiori es una perfecta demostración de todo el saber hacer de la casa Armani. La rosa, elemento estelar de la perfumería, se invita en su corazón. Flor muy apreciada por las mujeres desde la Antigüedad, hace flotar aquí un soplo de romanticismo y feminidad absoluta. Se asocia a la luminosidad solar y azucarada del neroli. Procedente de la destilación de la flor del naranjo amargo, el neroli despliega aquí sus acentos mediterráneos. No obstante, jugando con los contrastes, el corazón de Sì Fiori se oscurece rápidamente con musgo de roble y pachulí. Estos dos ingredientes dan más carácter y profundidad a esta composición. Tienen un efecto 3D sorprendente y otorgan un carácter aún más embriagador a esta composición.
La pureza afrutada y evanescente de Sì Fiori
Además de este corazón tan contrastado, Sì Fiori desprende una frescura absoluta y una sensación de pureza inmediata. Así, esta composición arranca con una asociación de grosella negra y mandarina. La grosella negra despliega aquí su sabor ácido y burbujeante, mientras que la mandarina se muestra más fresca y con matices de piel de cítrico. Si la vainilla viene a calentar el conjunto en la estela de este perfume, no deja de ser evanescente y ligera. Dulce a placer, revela todo el potencial de seducción de la mujer Armani, sin nunca excederse. Por último, el almizcle blanco culmina esta composición con una sensación extrema de pureza. Su aroma es a la vez salvaje y precioso, cremoso y gourmand. Sì Fiori es todo a la vez: la fuerza y la delicadeza, el refinamiento y la extravagancia. Es de una justeza absoluta y nos embriaga con su sabor infinitamente femenino. A imagen de la mujer italiana, es un perfume que se hace notar y que suscita admiración.