
Shalimar Cologne, Shalimar una y otra vez Pierre-François-Pascal Guerlain fundó la casa Guerlain en 1928. Guerlain siempre ha deseado que sus perfumes sean distintivos y se distingan por su impacto emotivo y sensual. Desde 2008, Guerlain ha confiado la creación de sus composiciones olfativas a Thierry Wasser, nariz y perfumista fuera de serie.
La legendaria historia de «Shalimar» comienza en 1925. En esa época, Jacques Guerlain viaja a la India y se enamora del Taj Mahal y de los jardines de Shalimar. Porque representa una verdadera historia de amor, «Shalimar» es la garantía de un amor eterno. Cargado de emociones, «Shalimar» ha sabido atravesar los años y las modas. En 2015, Thierry Wasser, perfumista oficial de la casa Guerlain, decide revisitar la fragancia mítica aportándole más frescor, ligereza y modernidad con «Shalimar Cologne».
La revisita de Shalimar en Cologne firmada por Thierry Wasser
Fue Jacques Guerlain quien realizó el primer «Shalimar». En 2015, Thierry Wasser decide revisitar el mito, en «Shalimar Cologne», una esencia luminosa, fresca y dinámica. Thierry Wasser sucede a 4 generaciones de perfumistas Guerlain. Considera a su mentor, Jean-Paul Guerlain, como un padre afectuoso que lo guió durante muchos años. Intuitivo y muy talentoso, Thierry Wasser se inscribe en la línea de los perfumistas de la casa Guerlain. Combina maravillosamente bien la tradición con la innovación. Thierry Wasser es un perfumista a la vez raro y singular, sensible, a quien se deben fragancias excepcionales como «Mon Guerlain», «Idylle» o también «Hypnose» de Lancôme.
Las notas frescas y sensuales del perfume Shalimar Cologne
Si bien Thierry Wasser conservó el alma de «Shalimar», deseó no obstante aportar más frescor y sobre todo un aire de modernidad. «Shalimar Cologne» comienza con notas frescas y cítricas como el limón, la bergamota y el pomelo. El corazón evoluciona hacia un aspecto más tierno y más femenino. En efecto, conjuga un perfecto ramo de flores, fresia, rosa, jazmín, que ofrece un equilibrio perfecto entre frescor y sensualidad. El fondo es noble y sensual, ya que asocia el absoluto de iris, la vainilla, el pachulí, el ámbar y los almizcles blancos. El absoluto de iris es una de las materias más caras de la perfumería. El iris es una flor delicada y son sus raíces, los rizomas, los que se explotan para obtener el absoluto de iris. Este último es uno de los ingredientes que hacen el éxito de las notas empolvadas, notas que nos vienen de los polvos de arroz de nuestras abuelas. En cuanto a los almizcles blancos, se reproducen en laboratorio mediante moléculas sintéticas, y fueron creados esencialmente para ser una alternativa al almizcle de Tonkín. Llamados «almizcles blancos» en oposición a los «almizcles animales», desprenden olores multifacéticos. A la vez amaderados, ambarados o afrutados, los almizcles blancos desprenden además un olor «a limpio». Muy apreciados en perfumería, los almizcles blancos se utilizan también porque envuelven a los demás ingredientes, sirviendo entonces de vínculo.
Para revisitar «Shalimar», la leyenda de Guerlain, Thierry Wasser imaginó «Shalimar Cologne». Fresca y más moderna que su predecesora, «Shalimar Cologne» perpetúa el mito del amor eterno.