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Parisienne

Lanzada en 2009, Parisienne recupera el nombre y el porte del frasco de Paris, y a una de sus perfumistas: Sophia Grojsman la compone junto con Sophie Labbé. Un acorde vinilo, el arándano rojo y la mora abren paso a la rosa de Damasco, la violeta y la peonía, apoyadas sobre el pachulí, el vetiver, el almizcle y el sándalo. Kate Moss es su imagen.

Robin, de Now Smell This, encuentra Parisienne bonito, fácil de llevar y algo peculiar, más interesante que Elle, pero más comedido y menos exuberante que Paris.

La opinión de Olfastory

Robin, Now Smell This, octubre de 2009

El 8 de octubre de 2009, Robin describe una salida de violeta y rosa espumosas, realzadas con bayas ácidas. Sobre la piel, las bayas se desvanecen pronto, la rosa también, y el perfume se vuelve crepuscular, casi melancólico; el acorde vinilo se percibe al principio, desaparece y regresa durante una hora.

El fondo de maderas almizcladas y pachulí depurado, alisado por el toque empolvado, resulta, a su juicio, más limpio que atrevido, lejos de lo que se esperaría de Kate Moss vestida de cuero negro. A los pasteles vivos de Paris opone los de Parisienne, apagados y grisáceos, a la vez retro y salidos del laboratorio.

A Robin le gusta bastante: bonito, fácil de llevar, lo suficientemente peculiar como para resultar más interesante que muchos otros, y que las demás novedades recientes de la casa. No se enamora de él, y el perfume le recuerda sobre todo por qué Paris sigue siendo admirado veinticinco años después.