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Organza

Organza, una belleza deslumbrante Givenchy es una casa de costura creada por Hubert de Givenchy en 1952. Poco a poco, la casa se lanza a otros ámbitos como la marroquinería, las joyas y los perfumes.

Lanzado en 1996, «Organza» es una verdadera oda a la feminidad. Entre la sensualidad y el clasicismo, Givenchy presenta aquí una esencia ultraseductora. La mujer «Organza» se define como la diosa que se esconde en el fondo de cada mujer. Si bien la fragancia es de dominante floral, no deja de ser una fragancia de carácter. Fuera del tiempo, «Organza» encarna la belleza femenina de forma atemporal. Una esencia firmada por Sophie Labbé.

La visión de la mujer Organza según Sophie Labbé

A diferencia de gran número de perfumistas, Sophie Labbé no nació en Grasse sino en Charente. De su infancia conserva los recuerdos de los bosques, las hierbas secas, el musgo de roble. Tras incorporarse a la prestigiosa escuela de perfumería de Versalles, el IPISCA, Sophie Labbé es contratada por IFF (International Fragrances Flavours). Sophie Labbé es descrita como una mujer hipersensible, gran trabajadora y, sobre todo, apasionada. Racional y romántica, a Sophie Labbé le gusta trabajar las flores. Por eso pone en sus creaciones no solo todo su talento, sino también todas sus emociones. De dominante floral, «Organza» ofrece toques orientales que se orquestan como toques de seducción. Con la composición de «Organza», que es uno de sus primeros perfumes, Sophie Labbé firma una partitura olfativa inédita y atemporal. A Sophie Labbé se deben otros grandes perfumes, como «Very Irresistible» de Givenchy, «Premier Jour» de Nina Ricci o «Eau des Jardins» de Clarins.

El ramo de flores ultraseductor de Givenchy Organza

Cabe saber que el organza es un tejido, una muselina de algodón. Elaborado tradicionalmente a partir de hilos de seda, el organza es una materia muy delicada y ligera. Se utiliza generalmente el organza para confeccionar vestidos de noche. Si Givenchy eligió este nombre como nombre de su perfume, es porque representa la delicadeza y la belleza en femenino.

«Organza» comienza con notas frescas, pero también muy verdes, concretamente las de la madreselva y la savia. El corazón es ultrafemenino y floral, ya que conjuga la gardenia, el azahar, el nardo y el jazmín. Este maravilloso ramo de flores blancas se asocia al exotismo del ylang-ylang así como a una tonalidad especiada que le da fuerza y carácter, la de la nuez moscada. La gardenia también se llama «jazmín del Cabo». Las flores de la gardenia son de un blanco puro y muy perfumado. En el lenguaje de las flores, la gardenia representa el amor no confesado, su lado tímido. En perfumería, la gardenia desprende tonalidades ultraflorales, potentes y sobre todo muy femeninas. Por último, el fondo es a la vez cálido, amaderado, ambarado y de lo más sensual. En efecto, conjuga la vainilla, la madera de guayaco, el sándalo y el ámbar. El frasco es una escultura, la de una mujer egipcia, incrustada en una columna de cristal como para sublimar aún más su belleza. Aquí, una cosa es segura: la casa Givenchy habrá puesto absolutamente todo en marcha para lograr un perfume de los más femeninos.