
Coco Chanel es una figura emblemática del siglo pasado. Muy a menudo asociada a la emancipación femenina, hizo de la costura y la perfumería francesa lujos de resonancia planetaria. En este sentido, algunas de las esencias de Chanel suenan como verdaderos iconos.
El Classic Bottle biselado de Chanel en 50 y 100 ml, presentado en cristal rojo en 2018 y luego en frasco Drop convexo soplado por Koa Glass en 2024.
Chanel designa el envase como Classic Bottle: un cristal biselado de apariencia cristalina, dotado de un vaporizador de niebla continua. Dos capacidades acompañan el lanzamiento, 50 y 100 ml.
Una edición limitada en cristal teñido de rojo, en formato de 100 ml, se presenta en 2018 junto al N°5 Eau de Parfum. En 2024 aparece otra edición limitada, llamada Drop: un frasco oblongo y convexo, sin base plana, por tanto inestable, pensado para sostenerse en la palma de la mano, con la fórmula de 2016 sin cambios. Su capacidad es de 50 ml, y la prensa vincula esta gota a la respuesta de Marilyn Monroe sobre las gotas de N°5.
La forma monolítica y lisa del frasco Drop retoma la de la Crème Main N°5 L'Eau. Su concepción, su desarrollo técnico y su producción requirieron dieciocho meses de trabajo de los equipos de Chanel y de sus proveedores. El frasco es soplado por el vidriero japonés Koa Glass, ya autor del estuche del pintalabios 31 Le Rouge, y el tapón de cristal prensado procede del proveedor austríaco Technoglass, del grupo Cerve. El cristal incorpora un 15 % de material reciclado postconsumo. Sylvie Legastelois, directora de packaging y diseño de Chanel, califica el objeto de proeza vidriera.