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Myrrhe Mystère

Myrrhe Mystère entra en el catálogo Private Blend en septiembre de 2023. Tom Ford construye ahí una eau de parfum sobre dos extractos de mirra, una esencia y un resinoide, sostenidos por un sándalo australiano y un acorde de vainilla, mientras el absenta y un cuero negro oscurecen los bordes. La crítica elogió la contención y cuestionó el precio.

El crítico Persolaise reconoce en Myrrhe Mystère una contención rara en Tom Ford, y le reprocha carecer de una identidad propia a un precio que considera indefendible. La resina agrada; el misterio prometido por el nombre, en cambio, no llega.

La opinión de Olfastory

El veredicto de Persolaise

El crítico británico Persolaise, cuatro veces premiado en los Jasmine Award, dio cuenta del perfume a finales de octubre de 2023, a partir de una muestra proporcionada por la marca. Su juicio es dividido, y comienza por el mérito.

Elogia un amaderado resinoso que no grita, no se aferra durante días y no huele a laboratorio: tres defectos que reprocha a la producción de la época. Ve en ello la señal de un regreso al bajo volumen.

Lo que falta

La contención no basta, escribe, para dar al perfume una personalidad que justifique su existencia, y el precio le parece desproporcionado. En el descenso, los sándalos de síntesis asoman, según él, más veces de las que debieran.

Su punto de comparación resulta elocuente: Myrrhe Mystère nunca desciende, escribe, al nivel del Halfeti de Penhaligon's, que sitúa entre los perfumes a evitar. El halago sigue siendo escaso, ya que no ser malo no basta para existir.

Su conclusión es severa sin ser despectiva: no ve con claridad qué aporta Myrrhe Mystère al género, y sugiere que el misterio del título quizá esté ahí.

Lo que se discute es la relación entre lo que el nombre promete y lo que la piel conserva. Tom Ford vendió un misterio; la crítica solo encontró una bella resina, y le hizo pagar la diferencia.