Mademoiselle Azzaro
La fragancia femenina Mademoiselle Azzaro Creada en 1965, la casa Azzaro siempre ha reivindicado un estilo muy sensual y glamuroso que ha hecho las delicias de las mujeres más bellas del planeta como Brigitte Bardot o Dalida.

Dónde comprarlo
Después, 10 años después de su creación, Loris Azzaro decidió afrontar un nuevo reto integrándose en el mundo de la perfumería. Hasta entonces, la firma apostaba sobre todo por la notoriedad de sus perfumes masculinos. Sin embargo, esta vez, Azzaro eligió destacar una fragancia especialmente femenina y romántica. Mademoiselle Azzaro se asemeja a un enorme ramo floral y afrutado que pone de relieve el encanto natural de las parisinas.
Mademoiselle Azzaro, un soplo floral contenido en un frasco de perfume joya
Antes de nada, empecemos por subrayar la belleza del frasco de Mademoiselle Azzaro. A través de él, Azzaro puso de manifiesto todo su saber hacer en materia de costura y elegancia. Ningún detalle se dejó al azar y es un poco como si Mademoiselle Azzaro sirviera de vínculo entre los universos de la perfumería, la costura y la joyería. Su frasco forma una bola de cristal de múltiples facetas. Los rayos del sol se reflejan en ella y la luz no hace más que realzar el color rosa suave del perfume que encierra. Mademoiselle Azzaro está coronado por un elegante cabujón de metal cromado sobre el que se fija un lazo de satén gris. El conjunto es especialmente refinado y estudiado específicamente para adaptarse a la forma de la mano femenina.
Este bonito frasco nos desvela entonces el sutil aroma fresco y ácido de Mademoiselle Azzaro. Más que nunca, el acento se ha puesto en el refinamiento. Mademoiselle Azzaro se despliega en un soplo vigorizante de cítricos asociado a la dulzura del melocotón. La flor de celinda, también llamada «jazmín de los poetas», viene a enriquecer su corazón. Su soplo transparente se ve resaltado por el romanticismo de la peonía. La madera de iris viene a estructurar esta composición. Cabe saber que se trata de una de las materias más nobles de la perfumería. Su aroma se ve aún más amplificado por la presencia del cedro. Por último, la composición de Mademoiselle Azzaro termina con un aroma sutilmente dulce a caramelo.
Mademoiselle Azzaro, una parisina en el alma
Mademoiselle Azzaro nos arrastra con ella al corazón de París. Olvídese de la imagen gris y sombría de esta capital. Esta vez, París se muestra en su mejor momento. Vuelve a ser la ciudad de la luz, aquella que gusta recorrer en un hermoso día primaveral. Mademoiselle Azzaro disfruta haciendo resonar sus tacones sobre el empedrado parisino. Recorre las tiendas y disfruta también del sol que acuna las terrazas de los cafés. Mademoiselle Azzaro es una mujer elegante y urbana que fácilmente se imagina vestida con un vestido de gasa firmado por Azzaro. Su encanto aparentemente relajado y su elegancia sutil no hacen más que aumentar su atractivo. Mademoiselle Azzaro parece poseer en su interior una belleza natural y desarmante envidiada por las mujeres del planeta entero. Entonces, ¿a qué se espera para hacerse con uno de sus mejores atractivos de seducción: su perfume?
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