
Libre la fragancia femenina YSL Yves Saint-Laurent es uno de los más grandes modistos franceses que brilló, a lo largo de su carrera, por su audacia y su espíritu de vanguardia. Hombre libre ante todo, se hizo célebre dejando tras de sí no pocos escándalos.
Yves Saint Laurent presenta actualmente su perfume más nuevo: Libre. Con una «estructura masculina por esencia, y un corazón ultra femenino», esta fragancia juega con la mezcla de los géneros, deteniéndose justo antes de cruzar la línea del perfume unisex. Presentado en un frasco muy couture, Libre resuena como un grito de libertad. Una «libertad de vivir todo terriblemente [...] Para una mujer fuerte y audaz. Una libertad ardiente. Sin compromisos. Sin límites». Entonces, ¿cómo ha orquestado Yves Saint-Laurent esta elección en el plano olfativo? ¿Gracias a qué ingredientes adquiere aquí la tradicional lavanda masculina apariencias más florales y sensuales? Centrémonos en la composición de este perfume…
La lavanda, ingrediente principal del perfume Libre de Yves Saint-Laurent
La lavanda es un ingrediente típicamente mediterráneo, cultivado en la garriga provenzal desde el siglo XIX. Por consiguiente, es también una de las materias primas más utilizadas en perfumería, puesto que se trata de una planta que rodea la región de Grasse, capital mundial de la perfumería. Su primera gran aparición en un perfume data de 1892, con el lanzamiento de Fougère Royale de Houbigant. Es precisamente esta esencia la que dio nombre a la familia olfativa fougère, a la que pertenece el nuevo perfume Libre. Ahora bien, lo sorprendente de esta elección es que la lavanda se destina habitualmente a los hombres. Su frescor aromático recuerda un poco al de las Eaux de Cologne de antaño, aportándole además una persistencia mayor. Aquí, esta materia prima confiere a Libre de Yves Saint-Laurent toda su originalidad.
El soplo afrutado y floral de Libre para reforzar su feminidad
Para contrarrestar el espíritu muy masculino de la lavanda, Libre necesitaba otros ingredientes más luminosos y resueltamente femeninos. Gracias a una infusión de azahar marroquí muy concentrada, Yves Saint-Laurent ha ganado esta apuesta arriesgada de trastocar los géneros tradicionales de la perfumería. El petitgrain, por su parte, contribuye también en gran medida a iluminar este perfume. Para reforzar la feminidad de su corazón, Libre contiene también jazmín, una de las flores más empleadas de la perfumería femenina, al igual que la rosa. También hacen su aparición sabores afrutados, para refrescar esta fragancia y darle toda su energía. La mandarina y la grosella negra se nos hacen la boca agua desde sus notas de salida.
La base sensual y amaderada de Libre de Yves Saint-Laurent
Poco a poco, esta luminosidad fresca y floral se vuelve más envolvente y más tierna. La vainilla de Madagascar calienta esta composición al tiempo que la hace más suave. El ámbar gris y el almizcle le confieren toda su sensualidad, apostando por un aporte más animal y seductor. El cedro, por su parte, aporta al conjunto una estructura más amaderada y una persistencia profunda.
Libre de Yves Saint-Laurent debe su existencia a los perfumistas Anne Flipo y Carlos Benaïm. Para Anne Flipo, simboliza «la tensión entre la sensualidad ardiente del azahar de Marruecos y la audacia de una lavanda de Francia reinterpretada en femenino».