
L'Eau d'Issey pour Homme Fraîche sigue a su predecesor, creado en 1994. Inscribiéndose en la misma limpidez, esta esencia parece sin embargo haber encontrado una nueva energía en el frescor sanguíneo del pomelo asociado con cardamomo.
Es cierto que si la casa de perfumería Issey Miyaké se lanzó bajo los mejores auspicios, la belleza de L'Eau d'Issey pour Femme y luego de su alter ego masculino tuvieron mucho que ver. Nacida en 1994, L'Eau d'Issey pour Homme aporta con sus notas potentes y acuáticas su soplo de novedades que se abate como una ola sobre los perfumes masculinos. Convertida en un clásico de culto, la composición de Jacques Cavallier fue retrabajada en 2016 por Christophe Raynaud para proponer, con L'Eau d'Issey pour Homme Fraîche, brillantes modernidades.
L'Eau d'Issey pour Homme Fraîche o la nueva versión del gran clásico por Christophe Raynaud
¿Cómo proponer un perfume que sea todavía más fresco que el compuesto por Jacques Cavallier bajo el nombre de L'Eau d'Issey pour Homme? Sencillamente modernizando sus acordes. Así, Christophe Raynaud se atrevió a tocar el mítico perfume de los años noventa que tanto admira, para ofrecerle un nuevo soplo de frescor.
En efecto, aunque no lo parezca, veinte años separan a L'Eau d'Issey pour Homme de Jacques Cavallier de L'Eau d'Issey pour Homme Fraîche de Christophe Raynaud. Y pese a su elegancia acuática intemporal, L'Eau d'Issey puede permitirse una cura termal de rejuvenecimiento bajo la égida de uno de los mayores creadores de éxitos perfumados.
Pues con el lifting de L'Eau d'Issey pour Homme hacia un frescor todavía más intenso, Christophe Raynaud no está en su primera experiencia, ni mucho menos. Le gusta especialmente trabajar los grandes clásicos para ofrecer una visión iluminada y moderna de los elementos fundadores de un perfume. Pero sobre todo, al perfumista le complace especialmente componer los equilibrios más precisos entre acordes fríos y aromas ardientes. Eso fue lo que hizo para esta L'Eau d'Issey Fraîche, pero también para uno de sus mayores éxitos comerciales, el ya de culto One Million de Paco Rabanne.
Nuevo acorde fougère para una L'Eau d'Issey Fraîche de absoluta modernidad
Seamos claros: el perfume compuesto por Jacques Cavallier en 1994 era un puro perfume fougère, mucho antes de ser un perfume acuático. En efecto, L'Eau d'Issey pour Homme poseía todos los componentes descritos por Christophe Raynaud para ser un perfume fougère propio de la tradición retro clásica: bergamota, geranio, musgo de roble y cumarina. Sorprendente si se tiene en cuenta que sobre todo se quería ver en este perfume de 1994 un perfume inédito y muy moderno, lo cual es por lo demás cierto en sus sorprendentes equilibrios entre calores intensos y frialdades heladas.
Para L'Eau d'Issey pour Homme Fraîche, Christophe Raynaud trabajará su composición para hacerla todavía más luminosa y dinámica, añadiendo además el ingrediente que faltaba en el cóctel «fougère» de hace veinte años: la lavanda, por supuesto. En la salida, los frescores cítricos permanecen intensos, pero es precisamente en el corazón de esta Eau Fraîche de 2016 donde encontraremos las novedades más deslumbrantes, entre notas de lavanda y notas de salvia esclarea que propulsan la calone original hacia alturas absolutas. Los aldehídos hacen su aparición para ofrecer a este matrimonio yodado-aromático una potencia adicional. Las profundidades amaderadas entre el calor exótico del benjuí y la nerviosa fogosidad del vetiver se acentúan para ofrecer todavía un poco más de contrastes.