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JOY de Dior

Joy, el nuevo gran perfume femenino de Dior. Hace algún tiempo, anunciábamos la adquisición de los perfumes Jean Patou por el grupo LVMH, también propietario de la marca Dior.

Joy de Dior, una interpretación olfativa de la alegría de vivir

La noticia se conoció este verano y causó un enorme revuelo en el mundo de la perfumería: tras 20 años sin haber creado novedades perfumadas femeninas, la casa Dior presenta un perfume completamente nuevo llamado Joy. Por ello, hacía falta audacia para suceder a leyendas como las icónicas Miss Dior o J’adore. Entonces, ¿en qué ingredientes se ha fijado la casa Dior? Joy es una auténtica llamada a la seducción y a la libertad. Es un concentrado de alegría de vivir y pretende inundar el mundo con su luz positiva.

Joy, una composición facetada de luz

Quién mejor que François Demachy, perfumista y creador oficial de la casa Dior, para hablar de su propia composición, Joy. Para él, Joy de Dior expresa ese sentimiento particular que es la alegría ofreciendo una interpretación olfativa de la luz. Este perfume se parece a ciertos cuadros puntillistas ricos en una técnica precisa pero que no resulta pesada. Está construido a partir de una multiplicidad de toques, una miríada de facetas que desembocan en una expresión, sin embargo, límpida y evidente. En otras palabras, Joy está concebido a partir de una receta muy rica y densa, a base de materias primas de una calidad irreprochable. Aun así, sigue siendo un perfume muy accesible. Aquí, ningún elemento se ha dejado al azar. Hay que decir que hacer nacer un nuevo perfume Dior es un acontecimiento. [...] Debe congregar, cautivar tanto a las mujeres como a los hombres. Al optar por innumerables facetas olfativas, todas diferentes y complementarias entre sí, François Demachy se ha asegurado de convencer a todas las mujeres y de acercarse lo más posible a sus personalidades plurales. Resulta de ello una auténtica caricia olfativa no exenta de carácter.

La feminidad luminosa de Joy

Joy de Dior comienza con una fragancia fresca de mandarina y bergamota. Así, desprende de inmediato una sensación de vitalidad y energía. Después, se enriquece con un enorme ramo de flores. Por supuesto, Dior ha ido a buscar sus ingredientes a los jardines más hermosos del país, no lejos de la capital de la perfumería, en Grasse. El corazón de Joy está dominado por la presencia de jazmín y rosa. Unas frutas jugosas no hacen sino amplificar su alegría, convirtiéndolo en un perfume semejante a una sonrisa vibrante. Su fondo se vuelve enseguida más amaderado y untuoso. Mezcla a su vez el sándalo, el cedro y el pachulí. El almizcle blanco, por su parte, desprende una sensación de pureza absoluta. Joy de Dior entrega una feminidad asumida, a medio camino entre el romanticismo y la independencia. Su receta compleja contiene también notas más sutiles en segundo plano. Fogoso y energizante, Joy no deja de ser por ello una promesa de ternura absoluta.