
Izia, la belleza de la mujer en su apogeo Sisley es un modelo de empresa familiar. Fue en 1976 cuando Hubert d'Ornano fundó la casa Sisley. Junto a su esposa Isabelle, desarrolló productos a base de fitoterapia.
Puesto que el perfume es un ingrediente que dice mucho sobre la persona que lo lleva, Sisley ha optado esta vez por resaltar la feminidad. En efecto, Izia es una fragancia de olor romántico y floral, pero no menos afirmado. Se trata de una fragancia moderna semejante a un ramo sensual dotado de un carácter fuerte. Esta gravita esencialmente alrededor del olor de la rosa. Veamos, pues, con más detalle de qué se trata y qué acompaña a esta reina de la perfumería.
La rosa, ingrediente principal del perfume Izia
Desde la antigüedad, los perfumistas utilizan la rosa para embellecer sus más bellas composiciones olfativas. Por otra parte, ¿nunca se ha oído hablar de la célebre Cleopatra, a quien le gustaba descansar en baños sembrados de pétalos de rosa? Esta es una de las materias primas más nobles de la perfumería actual. La rosa es célebre por su fragancia naturalmente agradable, acompañada de una belleza visual sin igual. Además, su olor es a la vez dulce e intenso, suave pero azucarado. Si la rosa simboliza a la perfección el romanticismo, también está dotada de espinas. Y es precisamente la complejidad de todas sus facetas la que se encuentra en el perfume Izia. La rosa se revela aquí con pasión y se trabaja con una profunda modernidad. Sisley ofrece una rosa como una cita, que florece una sola vez al año, por un breve instante. A la vez fugaz y esperada, esta se muestra más moderna que nunca y se acompaña para ello de múltiples ingredientes, todos ellos más fascinantes unos que otros.
Las demás materias primas utilizadas por la casa Sisley
Para un comienzo fresco e incisivo, Sisley ha elegido iniciar su composición con la presencia de bergamota, un fruto resultante del cruce entre la naranja amarga y la lima. Este suele ser muy apreciado por los perfumistas por su sabor dulce, ácido y burbujeante. No obstante, para mayor potencia, este ingrediente se acompaña aquí de aldehídos, un compuesto químico reconocible por su olor metálico, jabonoso y anaranjado. Unas bayas rosas también vienen a adornar este comienzo, dándole un sabor ligeramente pimentado y anisado y revelando al mismo tiempo todo el temperamento de la mujer Sisley. Es entonces en ese momento cuando la rosa hace su aparición. Esta se trabaja con ligereza y se acompaña de un acorde floral transparente. La angélica, por su parte, aporta aquí un sabor más aromático y picante, casi evocador del carácter gourmand del regaliz. Por último, Izia se cierra con un fondo más ambarado. Este se revela en el matiz amaderado del cedro, un árbol célebre por su olor a lápiz de madera. El almizcle, por su parte, otorga al conjunto un pequeño toque animal. Este revela toda la sensualidad de Izia, convirtiéndolo en un perfume locamente adictivo, seductor y casi erótico.
De manera general, Izia es una fragancia singular, a la vez moderna y femenina, que posee un aura absolutamente solar, tal como sugiere el bonito color de su frasco.