
Paco Rabanne asegura un éxito triunfante para su nuevo perfume, Invictus Victory. Audaz e impertinente, Paco Rabanne es un creador al que no le gusta pasar desapercibido. Adorado por unos, criticado por otros, sorprende tanto por sus creaciones de alta costura como por sus perfumes visionarios.
En 2021, Paco Rabanne decide ampliar su gran familia de perfumes masculinos Invictus. Como recordatorio, la primera entrega de esta saga se creó en 2013, encarnando el éxito atlético, la fuerza y el espíritu conquistador. Poseía un aliento amaderado y refrescante, apoyado esencialmente en un acorde marino. Después, en 2016, Invictus Intense añadía un toque de whisky, de azahar y de sal. En 2018, Invictus Acqua se revelaba más refrescante, apostando por un aroma de violeta. Por último, el más reciente Invictus Legend, de 2019, jugaba la carta de las especias. Entonces, ¿cómo aportar todavía un aire de novedad a esta colección ya bien nutrida? He aquí el secreto de Invictus Victory y la opinión de Olfastory al respecto.
La opinión de Olfastory
Invictus Victory, sus puntos en común y sus diferencias con sus predecesores
Invictus Victory posee realmente una personalidad muy propia. Este nuevo perfume se aparta de la composición original de 2013 de Paco Rabanne eliminando por completo sus tonalidades marinas. En cambio, sigue siendo un perfume fresco y seductor, igual que su predecesor. Con él, no hace falta whisky para embriagar los sentidos, ni siquiera un acorde salado para evocar la piel masculina tras el esfuerzo. Para seducir, Invictus Victory apuesta más por ingredientes aromáticos y dulces, actualmente muy en tendencia.
Invictus Victory, la imagen de un ideal a alcanzar
Igual que los demás perfumes Invictus antes de él, Invictus Victory se presenta como el estandarte de la perfección masculina. Con él, se invita a los hombres a superarse un poco más cada día. Es el símbolo de una victoria aplastante. El hombre que lleva este perfume solo apuesta por el rendimiento y la superación personal. Su mensaje es claro: empujar los propios límites y poner todo en marcha para afrontar retos cada vez mayores. Portando en él valores fuertes, Invictus Victory se convierte de inmediato en una auténtica fantasía, el símbolo de un ideal.
El nuevo color negro del frasco de Paco Rabanne
En cuanto al frasco, la principal diferencia de Invictus Victory con sus predecesores reside en su color. Este se presenta con un nuevo degradado negro. El azul de antaño ha desaparecido por completo y la masculinidad parece así ganar terreno. Transparente en su base pero perfectamente opaco en su parte superior, Invictus Victory conserva cierta luminosidad. Además, este aspecto radiante se ve todavía acentuado por la nueva V dorada presente en su cara delantera. Este frasco resulta tan estético como práctico. Es un franco acierto, garantía de toda la maestría de Paco Rabanne en materia de desvío de objetos.
El aliento fresco y magnético de Invictus Victory
Por último, en cuanto a la composición, Invictus Victory logra combinar ingredientes que todo opone. Hace flotar en el aire un aliento caliente-frío tan sorprendente como atractivo. En un primer momento, sus cítricos amplifican su energía natural, a la vez que son cosquilleados por especias incandescentes. El limón se enfrenta a la pimienta rosa. El incienso despliega sobre él una parte de misterio, acompañándose de una lavanda aromática y mediterránea. Por último, para un resultado más persistente y untuoso, su base se compone de haba tonka, ámbar y vainilla.