
Paco Rabanne rediseña el perfume Invictus En 2013, uno de los perfumes más importantes de Paco Rabanne subía a lo más alto del podio, como un héroe conquistador y orgulloso de su victoria: Invictus. Encarnación perfecta del hombre fuerte e invencible, Invictus no deja de hacer hablar de él.
En 2013, la casa Paco Rabanne lanzaba un perfume hoy convertido en icónico: Invictus. Verdadera encarnación del héroe de los tiempos modernos, esta fragancia simboliza la fuerza y la invencibilidad de los hombres. Fortalecida por su éxito, no deja de reinventarse, año tras año, dando lugar a variaciones más frescas o más indómitas de su fragancia inicial. En 2020, Invictus se convierte en Invictus Onyx, gracias al saber hacer de los perfumistas Véronique Nyberg, Anne Flipo, Dominique Ropion y Olivier Polge. Juntos, dan vida a un perfume más marino y refrescante. Veamos entonces con más detalle qué contiene este nuevo frasco perfumado, de aspecto veteado…
Invictus Onyx, un comienzo fresco e incisivo
Invictus Onyx es un perfume vivo y carismático, que multiplica el ímpetu de los hombres en su día a día. ¿Su ambición? Empujarlos a asumir retos cada vez más audaces y proporcionarles para ello una energía inalterable. En este sentido, Invictus Onyx comienza con notas de salida muy frescas. Como suele ocurrir en los perfumes masculinos, estas contienen cítricos. Aquí, la faceta ácida y dulce de la mandarina se mezcla con el amargor natural del pomelo. Después, unas notas marinas se apoderan de esta composición, multiplicando la frescura del conjunto, y ofreciendo a la piel un escalofrío helado a diario.
Los laureles de la victoria se instalan en el corazón de Invictus Onyx
Además, no hay que olvidar que la colección Invictus simboliza la imagen del hombre victorioso. A esto se añade también otra faceta antigua. Como sugieren las publicidades y el frasco de este perfume, Invictus Onyx posee en sí un aspecto intemporal y evoca por sí solo toda la potencia de la mitología griega. Para perfumar el cuerpo de Apolo, el corazón de Invictus Onyx apuesta, además, por una de las plantas más utilizadas en la Antigüedad: los laureles. En aquella época, se ofrecían a los atletas victoriosos. Es, pues, de forma natural que se instalan en el corazón de esta fragancia. Su fragancia verde se ilumina aquí con una faceta más floral de jazmín. Esta planta radiante y vaporosa refuerza la elegancia natural de este perfume y muestra que el hombre Paco Rabanne puede ser tan viril como refinado.
Invictus Onyx de Paco Rabanne se cierra con una fragancia ambarada y amaderada
Poco a poco, la virilidad del hombre Invictus Onyx se acentúa. Su base cuenta con numerosos matices amaderados, en particular pachulí y madera de guayaco. Ligeramente más húmeda y terrosa, como proveniente directamente de un sotobosque, una fragancia de musgo de roble se instala también en su estela. Por último, porque un hombre Invictus Onyx es un seductor nato, deja tras de sí un matiz de ámbar gris, a la vez suave y animal. Nadie parece poder resistírsele. Quien lleva Invictus Onyx es el símbolo de un ideal a alcanzar para los hombres, un verdadero fantasma para las mujeres. Muy contrastado, Invictus Onyx evoluciona, pues, de unas notas de salida muy refrescantes y vivas hacia una base mucho más cálida.