
Si nuestro patrimonio olfativo cuenta hoy con firmas más que centenarias, otras, en cambio, son pequeñas recién llegadas. Tal es el caso, en particular, de la marca Guess.
La ambreta, ambarada y empolvada, se codea en la salida con la violeta, verde y cerosa: el matiz empolvado de una se distingue de la verdor de la otra en este mismo nivel.
El jazmín, cálido y azucarado, la pera, afrutada y dulce, y el sándalo, amaderado y aterciopelado, se reúnen en el corazón, con la dulzura del jazmín y la de la pera enmarcando la textura aterciopelada del sándalo.
Los almizcles blancos, cobrizos y animales, el cedro, que evoca el lápiz de madera y la resina, y el ámbar, alcanforado y tabacoso, dominan el fondo, entre materia animal y madera resinosa.