
El aroma vivificante de Eau Extraordinaire de Clarins La casa Clarins es célebre en todo el mundo por sus tratamientos de excepción. Actualmente es la primera marca de productos cosméticos de lujo en Europa. No obstante, además de sus fórmulas cosméticas, Clarins también elabora perfumes.
La casa Clarins brilla por sus numerosos productos cosméticos, que embellecen la piel día tras día, basando sus fórmulas en los mejores beneficios extraídos de la naturaleza. Así fue concebida cada una de las Eaux de Soins de Clarins. Esta colección se inició en 1987, con la creación de Eau Dynamisante. En 2022, esta se enriquece y da lugar a Eau Extraordinaire de Clarins. Más concretamente, se trata de un producto híbrido entre el tratamiento cosmético y el perfume, ideal para todos aquellos que quieren olfativamente bien mientras cuidan su piel. Pero, ¿qué hay del frasco de Clarins?
Un frasco muy respetuoso con el medio ambiente
Eau Extraordinaire de Clarins se presenta en un frasco de apariencia muy sencilla. Este conserva la forma de sus predecesores y se inscribe plenamente en la colección de las Eaux de Soins de Clarins. Más concretamente, adopta una forma redondeada, lo que facilita enormemente su manejo. La transparencia de su base está coronada por un tapón blanco y opaco. Pero estos elementos no reflejan su verdadera innovación. En realidad, donde el frasco de Clarins supera a todos los demás es en términos de ecología. Eau Extraordinaire de Clarins se presenta en un frasco más respetuoso con la naturaleza. En efecto, puesto que se trata de un tratamiento basado en las virtudes naturales de las plantas, Clarins procura preservarlas de forma más sostenible. Se trata de un frasco totalmente reciclable, elaborado a partir de cristal y plástico reciclados. El cartón de su envase, por su parte, procede de bosques gestionados de forma sostenible. Se trata, pues, de un frasco ecodiseñado, que se inscribe más que nunca en un planteamiento responsable y sostenible. El objetivo de Clarins: transmitir a las generaciones futuras un mundo más bello.
El color amarillo de Eau Extraordinaire de Clarins
El otro elemento notable de este frasco reside en su color amarillo flamante. Este capta de inmediato la atención y se asemeja al tono del sol o al de los botones de oro. El amarillo de Eau Extraordinaire de Clarins interpela. Aporta a la vista una intensa parte de luminosidad y capta la atención de un solo vistazo. Desde entonces, Eau Extraordinaire de Clarins parece concebida en un hermoso día de verano, cuando el sol está en su cénit. En el subconsciente, esto le otorga una connotación muy positiva.
El centro verde manzana de Eau Extraordinaire de Clarins
Cabe señalar sin embargo que Eau Extraordinaire de Clarins no posee un color amarillo totalmente uniforme. En efecto, su centro está decorado con un verde manzana, que dibuja un elegante degradado en sus paredes. Aquí también se trata de evocar la naturaleza y aportar al conjunto un toque de frescor más primaveral. Esta mezcla sutil combina la brillante luminosidad del amarillo y las cualidades vegetales de este otro tono. Cabe señalar también que el verde refleja, en la psicología de los colores, una necesidad de ver, descubrir y explorar. Es un símbolo de apertura y tolerancia. Sin duda, con su Eau Extraordinaire, Clarins quiere ofrecer buenas ondas cada día.
Eau Extraordinaire de Clarins existe en dos capacidades diferentes, en frascos de 50 o de 100 ml.