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Eau de Givenchy Eau de Toilette

Eau de Givenchy, sinónimo de alegría y de gozo de vivir. La casa de costura Givenchy fue fundada en 1952 por el conde Hubert de Givenchy. Hoy, la marca es admirada por sus colecciones de moda así como por sus perfumes y representa el lujo francés.

La casa Givenchy, y en particular sus perfumes, sería sinónimo de una elegancia de raza puntuada por un encanto audaz e incluso vanguardista. Cada perfume de la firma, ya sea masculino o femenino, propone desde 1957 seductoras novedades que no dejan de seducir a las mujeres ávidas de fragancias inéditas y a los caballeros en busca de aromas raros. Eau de Givenchy no podrá pues jamás ser una banal eau fraiche, chispeante y vivificante: ¡es el perfume de la felicidad!

Eau de Givenchy y la colección de los Parfums Mythiques de Givenchy

La casa Givenchy celebró sus cincuenta años de existencia en 2007 y, para conmemorar este aniversario como merece, propuso una colección que permitiría reunir todos los grandes perfumes de la casa. Así, con esta colección Les Parfums Mythiques redescubrimos los primeros perfumes que ya no se comercializaban, como Le Dé o L'Interdit, o incluso Eau de Vétiver o L'Insensé. Pero también los perfumes que sí seguían en el mercado, aunque olvidados con el paso del tiempo, como la preciosa Eau de Givenchy firmada por Daniel Molière y Daniel Hoffmann.

En cuanto a los perfumistas creadores de esta alegre Eau de Givenchy, lo menos que se puede decir es que, a pesar de su inmenso talento, se muestran bastante discretos. Sin embargo, Daniel Molière no solo creó L'Eau de Givenchy sino también, posteriormente, el famoso L'Insensé, que colmó con sus maravillas florales ambaradas a los adeptos del estilo Givenchy. En cuanto a Daniel Hoffmann, creó no solo Eau de Givenchy sino también una segunda obra del mismo estilo que no será otra que Eau d'Ivoire de Balmain. ¡Qué importa! La pequeña joya creada en 1980 por los dos hombres bastará para forjar su renombre, tanto han sabido acertar sus aromas inéditos para la época…

Cuando la frescura verde era una modernidad, nacía el perfume Eau de Givenchy…

Mientras las Eaux de Cologne fueron desterradas de los estantes de perfumería, tanto femeninos como masculinos, por su carácter anticuado, Hubert Givenchy optó por devolver la frescura a la moda del momento en forma de un perfume cítrico pero muy verde, lo que insuflará a Eau de Givenchy un viento de modernidad absoluta en estos inicios de los años ochenta, cuando los perfumes embriagadores van tomando poco a poco el poder.

Así, Eau de Givenchy propone, por supuesto, desde su entrada una salida aromática y cítrica tónica compuesta de múltiples notas. En cambio, en el corazón, la fragancia nos ofrece un ramo espectacular de flores delicadas donde jazmines, rosas, lirios de los valles y madreselvas posan para seducirnos mejor. Por último, el toque de nardo unido a una potente madera de sándalo nos recuerda que estamos bien en el aire de los años ochenta, donde la sensualidad debe ser afirmada.

Al proponer una frescura puntuada de notas florales muy femeninas, Eau de Givenchy exhala el pasado para sumergirnos mejor en el futuro de una mujer fatal que afirma su sensualidad con fuerza…

Eau de Givenchy sigue siendo considerada como una de las Eaux más refinadas, y materializa fielmente la marca Givenchy gracias a su firma olfativa, auténtica y original. Givenchy sobre Eau de Givenchy.