
Costa Azzurra: el nuevo perfume de Tom Ford Tom Ford, o Thomas Carlyle Ford por su verdadero nombre, nació el 27 de agosto de 1961 en Austin, Texas. Si bien podría haberse inspirado en sus orígenes americanos para confeccionar perfumes, prefiere con mucho sumergirnos en un lugar completamente distinto.
La perfumería forma parte integrante del mercado del lujo. ¿Por qué? Simplemente porque se trata de un arte de pleno derecho, de productos confeccionados según un saber hacer artesanal, capaces de hacernos viajar con un simple aliento a la vez que hacen nacer una emoción intensa. Si los perfumes son capaces de traer a la memoria un recuerdo, también tienen el don de transportarnos a un lugar lejano en una fracción de segundos. Así ha sido concebido el perfume Costa Azzurra. Con él, Tom Ford abandona los Estados Unidos, su tierra natal, y nos transporta al corazón del Mediterráneo. Evocación de las brumas marinas y del sol, Costa Azzurra se apoya en un juego de claroscuro fascinante, deslumbrando a la vez con su luminoso frasco dorado. He aquí nuestra opinión al respecto.
La opinión de Olfastory
El frasco muy lujoso de Tom Ford
El perfume Costa Azzurra no reniega de su pertenencia al mercado del lujo. Además, esto se aprecia desde la primera visión de su frasco. Este adopta una forma cilíndrica y está elaborado hasta el más mínimo detalle. Sus paredes de cristal están finamente estriadas, igual que su tapón. En la transparencia de sus paredes se refleja un perfume dorado, que evoca el lujo y el sol, haciendo eco a su vez a un tapón de este mismo tono, así como a una etiqueta dorada que porta los nombres de Tom Ford y de Costa Azzurra en relieve. Si bien este frasco es inédito, cabe señalar que recuerda muy claramente la apariencia del anterior Black Orchid, tanto por su tono dorado como por sus numerosas estrías. Costa Azzurra parece llevar en su corazón toda la fuerza solar asociada a una elegancia incuestionable.
La composición sorprendente e inusual de Costa Azzurra
En cuanto a la composición, con Costa Azzurra, Tom Ford ha elegido no optar por la simplicidad. Así, este perfume contiene numerosos ingredientes poco utilizados en las fragancias. Comienza con una nota muy refrescante de limón. Hasta ahí, nada demasiado sorprendente… Sin embargo, el frescor de este cítrico se mezcla con un aliento enseguida más amaderado. El mirto le ofrece un aroma aromático y resinoso, como venido directamente del monte bajo mediterráneo, a la vez que se asocia con baya de enebro, más especiada y con matices de pimienta. En su corazón, la sensación resinosa continúa, volviéndose cada vez más amaderada. El lentisco se combina con ciprés y con roble. Finalmente, siempre para recordar su pertenencia al Mediterráneo, Costa Azzurra se cierra con un acorde de cisto, materia prima procedente de un arbusto que crece en las regiones costeras, y más exactamente en el golfo mediterráneo.
Con este perfume, Tom Ford nos ofrece una verdadera evasión. Apostando por ingredientes poco utilizados en los perfumes, nos dibuja un paisaje hecho de azul, dunas de arena y sol. Costa Azzurra está elaborado como rayos de sol sobre una piel húmeda. Nos dibuja un ambiente tan relajado como refinado.