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Gold

Coach Gold Carta de identidad Cuando el dorado se encuentra con la luz de Nueva York Tras Coach the Fragrance, Wild Rose y Love, la casa estadounidense presenta Coach Gold, un EDP femenino lanzado en primavera de 2025. Concebido como un rayo de sol que golpea la fachada de un edificio neoyorquino, el perfume combina el brillo de especias rosadas y frutas jugosas con una vainilla reciclada* irresistiblemente ambarada, y suaviza el conjunto con un soplo de almendra floral. El resultado es una fragancia de oro líquido: luminosa, cálida, resueltamente contemporánea.

Coach Gold El frasco su estuche Una petaca neoyorquina bañada en oro líquido Fiel al patrimonio marroquinero de la marca, el frasco de Coach Gold retoma la forma emblemática hip-flask esas pequeñas petacas abombadas que los dandis neoyorquinos deslizaban antaño en el bolsillo de su trench. Para 2025, la silueta se viste con una laca espejo champán de 18 quilates: un dorado cálido, ni demasiado amarillo ni demasiado rosado, capaz de reflejar la luz urbana como un rascacielos al atardecer.

Cabujón botón y correa de cuero distintiva

El cabujón redondo se inspira en el botón giratorio de los bolsos Coach Tabby; combina acero cepillado y latón pulido, creando un dúo mate/brillante que recuerda a los accesorios de la casa. Alrededor del cuello, una fina correa de cuero vegano color arena luce el charms colgante en forma de C en relieve: un guiño a los llaveros unidos a los it-bags.

Vidrio reciclado, laca al agua: la luz responsable

30 % de vidrio PCR

El cuerpo del frasco contiene un 30 % de vidrio posconsumo cuidadosamente clarificado para conservar la pureza del reflejo. Las paredes se mantienen finas para aligerar el peso, y solo la base se refuerza para evitar golpes durante el llenado.

Laqueado hidrosoluble

El tono dorado se obtiene mediante un doble laqueado a base de agua, sin disolventes orgánicos volátiles. La primera capa asegura la opacidad espejo, la segunda aporta una protección antiarañazos —ideal para los bolsos sobrecargados del metro neoyorquino.

Tres frascos… y una recarga que hace brillar el planeta

  • 30 ml: la mini petaca nómada, perfecta para el bolso de mano.
  • 50 ml: formato distintivo, equilibrio perfecto en la mano.
  • 90 ml: la versión statement, objeto decorativo en el tocador.
  • Recarga 150 ml: cilindro translúcido, boquilla antigoteo y válvula de parada automática; bastan 45 s para llenar completamente el frasco, ahorrando un 70 % de vidrio y un 60 % de plástico respecto a un frasco nuevo.

Bomba desenroscable y rosca invisible

Basta un cuarto de vuelta para liberar la bomba. Una junta de silicona garantiza la estanqueidad durante el llenado, mientras que un anillo metálico protege la rosca para preservar la línea depurada.

El estuche de terciopelo arena: cuando la caja se convierte en bolso

Estuche dos en uno

El cartón FSC luce un tacto «ante arenado»; su tono nude contrasta sutilmente con el oro del frasco. Un cierre magnético redondo, con una C en relieve, recuerda a los bolsos Coach. Tras abrirla, la caja se pliega para formar un bolso de almacenamiento para joyas o pintalabios: nada se tira, todo se transforma.

Alveolo de pulpa y mensaje secreto

En el interior, un alveolo de pulpa moldeada color champán sostiene el frasco sin plástico. Un mensaje estampado en dorado en el fondo susurra: «Shine Your Own Golden Hour».

Entre el glamour y la conciencia

Coach Gold conjuga la estética de lujo de los dorados espejo con un enfoque responsable: vidrio PCR, laca sin COV, recarga rápida y estuche reutilizable. Un objeto que atrae la luz respetándola a la vez —como una puesta de sol sobre el perfil de la ciudad, hermosa pero nunca derrochadora.