
Thierry Mugler, Nina Ricci, Givenchy, Lolita Lempicka. Desde mediados de los años noventa, las marcas de perfumería de lujo parecen jurar solo por el carácter gourmand. Hay que decir que las mujeres actuales adoran los perfumes apetecibles y que estos siempre son ocasión para recaer en la despreocupación de la infancia.