
Ambre Sultan nace en 1993 en Serge Lutens, a partir de un trozo de cera de ámbar comprado en los zocos de Marrakech y olvidado durante años en una caja de tuya. Christopher Sheldrake firma la fórmula: hierbas secas, cilantro, orégano, laurel y mirto, sobre un ámbar de cisto, benjuí y vainilla, respaldado por el pachulí y el sándalo. La casa lo incluye en su Collection noire.
Frasco recto, angular y recargable de la Collection noire, en 50 o 100 ml, que la casa dice concebido a imagen de Serge Lutens.
Ambre Sultan se vende en el frasco de la Collection noire. La casa presenta esta línea como creada por Serge Lutens a su imagen: frascos minimalistas, rectos, angulares y sin concesiones, cuya depuración debe hacer resaltar la riqueza de los perfumes. Existe en 50 y 100 mililitros.
El frasco se recarga: la casa propone una recarga de 150 mililitros en aluminio reciclado, que se adapta al cuello una vez retirado el tapón y desenroscado el pulverizador. Su artesano grabador puede además inscribir a mano iniciales o un nombre.
En los inicios del perfume, la presentación era muy distinta. Emmanuelle Varron, clienta de los Salons du Palais-Royal en 1993, recuerda frascos con forma de campana iluminados en la penumbra, y un perfume que aprendía a llevar por el tapón. Stephan Matthews describe un perfume de un naranja vivo.