
Alien aparece en 2005, trece años después de Angel, del que Mugler buscaba una continuación. Dominique Ropion y Laurent Bruyère lo construyen sobre tres revelaciones que la casa declara: un jazmín sambac luminoso y aterciopelado, la madera de cashmeran y un ámbar blanco. El frasco-talismán, facetado como una amatista, es recargable.
Robin (Now Smell This) no lo amó ni lo odió: jazmín expansivo, cashmeran aterciopelado, una nota desconcertante persistente y una estela que no pasa desapercibida.
La opinión de Olfastory
Now Smell This, 16 de septiembre de 2005
Robin comienza con una sensación antes que con un olor: algo seco, transparente y cálido, que atribuye al acorde solar, al que se une muy pronto un jazmín que describe como extremadamente expansivo y el cashmeran amaderado.
Señala la nota desconcertante que ya reconocía en Angel —descrita a veces como limpiacristales, como esencia o como disolvente— ligera, pero persistente hasta el fondo. Ese fondo, ambarado y almizclado, le deja un toque de caramelo que juraría percibir.
Su veredicto es mesurado: no lo llevaría ella misma, no lo amó ni lo odió, pero lo considera más interesante que la mayoría de los lanzamientos de gran consumo del año. Dudaba de que despertara las pasiones de Angel, y lo reconoció cuando sus lectores la contradijeron.