
El amor del creador de Parfum d’Empire por Córcega Parfum d’Empire es una marca de perfumería denominada confidencial. En otras palabras, se dirige a consumidores iniciados en perfumes, ofreciendo siempre composiciones unisex, muy originales e inspiradas en su propia historia.
Lanzada en 2018, la Eau de Parfum Acqua Di Scandola es un homenaje a Córcega. Para su 20.ª creación, Marc-Antoine Corticchiato quiso rendir homenaje a una tierra que le es querida, es decir, Córcega, tierra de sus orígenes. A través de Acqua Di Scandola, resurge toda la infancia de Marc-Antoine, una infancia asociada a magníficos recuerdos. En efecto, Marc-Antoine Corticchiato nació en Marruecos, pero pasó numerosos veranos en el corazón del maquis corso. Todavía posee una casa familiar en el típico pueblo de Cuttoli Corticchiato, y no deja de inspirarse en su preciada tierra mediterránea.
Marc-Antoine Corticchiato en el corazón del maquis corso
Marc-Antoine Corticchiato realizó un doctorado sobre el desarrollo de una nueva técnica de análisis de los extractos de plantas para perfumes mediante Resonancia Magnética Nuclear del carbono-13. Completó después su formación con un diploma de perfumista en la prestigiosa Escuela Internacional de Perfumería de Versalles (el ISIPCA). La casa Parfum d’Empire se fundó en 2002 y le permite expresar plenamente su estilo, y llevar hasta el exceso la potencia de esas materias primas naturales que conoce en profundidad. Todos sus perfumes cuentan una historia particular y las materias primas se eligen con gran precisión. A Marc-Antoine Corticchiato se le deben grandísimos perfumes como Ambre Russe, Corsica Furiosa o también Osmanthus Interdite.
La naturaleza en el corazón de Acqua Di Scandola, la Eau de Parfum
La composición se despliega en torno a sabores yodados, minerales y aromáticos, y se eleva la frescura del limón y de los aldehídos asociados a las hojas de frambueso y a la albahaca. Un aldehído es un compuesto químico que forma parte de la familia de los compuestos carbonílicos. Cuando un átomo de hidrógeno se une a un átomo del grupo carbonilo, la molécula se convierte en un aldehído. Si bien los aldehídos son moléculas sintéticas, existen no obstante de forma natural en la piel de los cítricos. Los aldehídos son reconocibles en perfumería por sus olores metálicos, grasos y cálidos. Desprenden también un matiz jabonoso, más o menos anaranjado. Se dice de los aldehídos que sus olores se asemejan al de la cera de vela o incluso al de la plancha caliente. Fue Chanel quien primero integró los aldehídos en el corazón de un perfume, es decir, el prestigioso N°5. El corazón de la composición conjuga notas marinas, notas verdes, enebro, siempreviva y jasmolactona, una molécula extraída del jazmín mediante un procedimiento muy costoso. La siempreviva de Córcega es una planta vivaz de la familia de las «compuestas». Sus flores se parecen a pequeños soles de color y están presentes en todo el contorno del Mediterráneo y en Córcega, desde la orilla del mar hasta el interior de las tierras. En perfumería se utiliza el absoluto de siempreviva, que se obtiene mediante extracción con disolventes volátiles. Se encuentra la nota de siempreviva en el corazón de fragancias como Cologne 68 de Guerlain, Iris Harmonique de Givenchy o también Tabac Tabou, igualmente creado por Marc-Antoine Corticchiato. Por último, el fondo de Acqua Di Scandola combina el musgo de roble y el pachulí para dejar una estela inolvidable.