FloralTangerina
La tangerina es un cítrico cuya esencia se obtiene por expresión en frío de la piel, procedimiento que preserva la viveza y la frescura del fruto. Su perfil cítrico se distingue por una dulzura azucarada y una faceta ligeramente floral, menos ácida que otros cítricos de la misma familia. Empleada principalmente como nota de salida, aporta luminosidad y redondez a las composiciones cítricas, florales y aromáticas.
La tangerina, dulzura cítrica y floral en perfumería
La tangerina es un cítrico cuya piel se somete a la expresión en frío para extraer una esencia rica en compuestos odorantes. Este procedimiento mecánico, que no recurre al calor, permite preservar la integridad del perfil olfativo del fruto fresco, con su viveza característica y sus matices más delicados. La esencia obtenida se emplea habitualmente en perfumería.
El perfil olfativo de la tangerina se distingue dentro de la familia de los cítricos por su dulzura pronunciada y su carácter menos ácido que otros cítricos. Una faceta ligeramente floral atraviesa su percepción, confiriéndole una redondez y una calidez que la acercan a veces a las notas florales ligeras. Esta dulzura la convierte en un cítrico especialmente apreciado para composiciones de carácter solar y envolvente.
En composición perfumada, la tangerina se emplea principalmente como nota de salida, donde aporta una apertura luminosa y azucarada. Se integra en los acordes cítricos clásicos, en los florales afrutados y en las composiciones aromáticas, donde su dulzura natural contrasta agradablemente con notas más vivas o más amargas para crear un equilibrio dinámico.
Su faceta floral le permite también dialogar con notas de flores blancas o de azahar, enriqueciendo los ramilletes florales con una dimensión afrutada y soleada. La tangerina contribuye así a composiciones evocadoras de calidez y ligereza, ancladas en una estética mediterránea o tropical según las asociaciones elegidas.
Los perfumes con la nota Tangerina
Floral
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Floral
Oriental