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Salvado de trigo

El salvado de trigo es la envoltura del grano de trigo, materia cuya nota en perfumería se recompone por completo. Su perfil cereal, harinoso, seco, ligeramente lácteo y meloso evoca la panadería y el calor del grano. Se emplea en las composiciones gourmand, los acordes de panadería y los almizclados suaves, aportando una dulzura harinosa y un calor natural característicos.

El salvado de trigo, dulzura cereal y de panadería reconstituida

El salvado de trigo es la envoltura externa del grano de trigo, separada durante la molienda para producir la harina blanca. Esta materia, rica en fibras y en aromas cereales, no es objeto de una extracción perfumera habitual, y la nota que lleva su nombre es enteramente una reconstrucción olfativa imaginada por el perfumista. Se inspira en la evocación sensorial del grano y de la panadería.

El perfil olfativo buscado asocia una cerealidad seca y harinosa a una ligera dulzura láctea y melosa, que recuerda el olor del pan caliente y del grano recién molido. Los perfumistas construyen esta nota a partir de materias de carácter cereal, ligeramente dulce y natural, para recrear el calor y la sencillez de esta materia prima alimentaria.

En composición, la nota de salvado de trigo se integra en los acordes gourmand, las composiciones de carácter panadero y los almizclados suaves, donde aporta una dulzura harinosa y un calor natural. Dialoga de forma natural con notas de vainilla, de miel, de almizcles suaves o de notas lácteas, contribuyendo a composiciones evocadoras de panadería y de confort doméstico.

Su sequedad cereal le permite asociarse a notas amaderadas ligeras o a acordes de heno, creando composiciones de estética natural y cálida. El salvado de trigo reconstituido se inscribe en una estética perfumada contemporánea que valora las referencias alimentarias y los acordes de carácter cereal, dulce y reconfortante.

Los perfumes con la nota Salvado de trigo