FloralPitaya
La pitaya, también llamada fruta del dragón, es el fruto de un cactus cuya pulpa es poco odorífera. En perfumería no existe un extracto habitual procedente de esta fruta, y la nota se recompone enteramente por el perfumista. Su perfil acuoso, discretamente dulce y ligeramente ácido se emplea en los afrutados acuáticos y los florales modernos, aportando frescor y ligereza exótica.
La pitaya, frescor acuático y exótico reconstituido
La pitaya, o fruta del dragón, es el fruto de varias especies de cactus trepadores originarios de las regiones tropicales. Su pulpa, de colores vivos, es poco odorífera y no es objeto de una extracción perfumera habitual. No se dispone de ningún absoluto ni aceite esencial de pitaya en la paleta habitual del perfumista, por lo que la nota es enteramente una reconstrucción olfativa.
El perfil olfativo buscado se articula en torno a una impresión acuosa y ligeramente dulce, con una faceta ácida discreta que recuerda el frescor de la fruta fresca. Los perfumistas construyen esta nota a partir de materias de carácter acuático y afrutado, con el objetivo de restituir la sensación de ligereza y exotismo asociada a esta fruta tropical.
En composición, la nota de pitaya se integra en los afrutados acuáticos y los florales modernos, donde aporta un frescor ligero y un toque de exotismo sin recargar la composición. Dialoga de forma natural con notas de flores tropicales, de frutas acuáticas o de almizcles frescos, contribuyendo a acordes luminosos y contemporáneos.
Su discreción olfativa la convierte en un ingrediente de apoyo más que en un elemento dominante, capaz de aportar transparencia y ligereza a composiciones que desean evocar el exotismo tropical sin recurrir a notas demasiado dulces o demasiado intensas. La pitaya reconstituida se inscribe en una estética perfumada moderna y aireada.
Los perfumes con la nota Pitaya
Floral
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