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Ciclamen

Cuando se habla de flores, se tiende a pensar espontáneamente en su florecimiento capaz de suscitar numerosas emociones con la llegada de la primavera… Sin embargo, no todas las flores florecen en esta época del año. En este caso, el ciclamen abre sus encantadoras flores en la época de Navidad. Bajo su aparente fragilidad, se trata de una planta muy resistente que viene a embellecer las decoraciones festivas más hermosas.

La historia y el simbolismo del ciclamen

El ciclamen es una planta vivaz perteneciente a la familia de las primuláceas. La especie más común es el llamado «ciclamen de floristería». Este último es originario de Oriente Medio, pero también puede encontrarse en algunas regiones sombreadas de Francia. Hoy en día crecen en estado silvestre unas veinte especies de ciclamen. No obstante, muchas de estas plantas proceden actualmente de cultivos. Además, numerosas hibridaciones han permitido multiplicar sus variedades, tamaños y colores. Así, el ciclamen es una planta que puede ser tanto blanca como roja, pasando por el púrpura, el rosa o el malva. Del mismo modo, algunos ejemplares presentan pétalos flameados, estriados o bordeados por un ribete. Dicho de otro modo, hay para todos los gustos y todos los caprichos. Bajo su aspecto frágil, el ciclamen es una planta muy resistente al frío. Así, su floración tiene lugar entre octubre y febrero y dura alrededor de dos meses. Además, se adapta tanto al interior como al exterior. Sus numerosas cualidades hacen de él una planta muy apreciada por los jardineros. Asimismo, en la Antigüedad, los ciclámenes también eran reconocidos por sus propiedades terapéuticas. Además, contiene ciclamina, una molécula reconocida por sus propiedades purgantes. También se le atribuían virtudes afrodisíacas y, por ello, formaba parte antaño de la composición de filtros de amor y sensualidad. La creencia popular cuenta, además, que, colocado en el alféizar de la ventana de una alcoba conyugal, mantiene la felicidad de una pareja. Por otra parte, en el lenguaje de las flores, el ciclamen revela un apego fuerte y sincero.

El olor dulce y floral del ciclamen

El aroma del ciclamen se aprecia desde hace mucho tiempo y ya gozaba del favor de los romanos. Sin embargo, se introdujo en Europa en el siglo XVI. Hoy en día, además de ser una de las plantas más vendidas por los floristas, se trata de una materia prima integrada en numerosas creaciones perfumadas, a las que aporta una frescura a la vez floral, dulce, verde y ligeramente húmeda. No obstante, el olor del ciclamen no puede extraerse de forma natural. Por ello, se reproduce en laboratorio a partir de otras materias primas. Para lograrlo, los perfumistas utilizan aldehído de ciclamen, conocido por su olor fresco y ligeramente acuoso.

El ciclamen se presta tanto a la elaboración de perfumes femeninos como masculinos. Así, en el lado femenino, se introduce fácilmente en Amor Amor Eau Fraiche de Cacharel, en Armani Femme o en Burberry Summer. En el lado masculino, aparece en Acqua Di Gio de Armani, así como en Anthracite de Jacomo.

Ficha de identidad

  • Nombre latino : Cyclamen
  • Tipo : Reproduction

Los perfumes con la nota Ciclamen

Floral

Coach

Coach

Frambuesa · Pimienta rosa · Pera

Cítrica

Azzaro

Eau Belle

Mandarina · Bergamota · Limón

Aromática

Burberry

Baby Touch

Ruibarbo · Naranja · Mandarina

Chipre

Christian Dior

Diorella

Nota verde · Limón · Bergamota

Floral

Dolce & Gabbana

Dolce Violet

Brote de grosella negra · Ciclamen · Mandarina