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Caramelo

La gourmandise es un pecado goloso que se ha colado en el mundo de la perfumería, sobre todo desde los años noventa. En realidad, es al célebre creador Thierry Mugler a quien debemos la aparición de esta línea olfativa. Fue el primero en atreverse a mostrar el aroma de algo que gusta comer, con el emblemático perfume Angel, creado en 1992. Desde entonces, este estilo de fragancia no deja de multiplicarse y suelen tener en común poner de relieve un ingrediente: el caramelo.

Los orígenes del caramelo

Se llama caramelo a un azúcar que ha perdido su agua de cristalización. Este efecto se obtiene mediante la cocción y el caramelo es una golosina que se puede degustar tanto líquida, dura o fundente. La palabra «caramelo» proviene del español o del portugués caramelo, aunque también del latín cannamella, que significa «caña de azúcar». Este producto se considera uno de los primeros dulces a base de azúcar de la historia. Su origen se remonta al siglo XIV, en la región de Bretaña. Allí se fabricaban los primeros caramelos de mantequilla salada.

La receta del caramelo

Aunque se trata de un producto presente en numerosos postres, el caramelo no siempre es fácil de preparar y puede impresionar a muchos comensales cuando se elabora correctamente. En realidad, basta con verter azúcar y agua fría en un cazo y añadir unas gotas de zumo de limón. La idea es entonces llevar el conjunto a ebullición sin remover. En cuanto el azúcar empieza a colorearse, llega el momento de remover con delicadeza para repartir el caramelo de manera uniforme. El instante crucial corresponde más bien al final de la cocción. En cuanto el caramelo alcanza la coloración deseada, conviene detener de inmediato la cocción sumergiendo el cazo en un baño de agua helada. Según las recetas, el caramelo puede resultar más o menos líquido. Cuando está duro, permite además crear magníficas decoraciones, capaces de sorprender a los invitados.

El caramelo en perfumería

Sin embargo, los cocineros no son los únicos que juegan con este ingrediente y la nota caramelo en perfumería es en realidad un aroma creado enteramente por los perfumistas. Se trata entonces de reproducir su aroma a partir de otras esencias. El caramelo revela así a los consumidores un matiz suave y gourmand. Su sensación se asemeja a la del azúcar quemado o a la de la vainilla combinada con notas lácteas. El olor del caramelo resulta especialmente cálido y algo balsámico. No deja de evocar la gourmandise de la infancia y aparece principalmente en las composiciones femeninas. No obstante, su presencia en el ámbito masculino es cada vez más habitual. En general, el caramelo se sitúa más bien en el fondo de los perfumes.

Además de su uso en el emblemático Angel, el caramelo también está presente en Alien Le Gout du Parfum de Thierry Mugler, así como en Anaïs Anaïs Premier Délice de Cacharel, Body Kouros de Yves Saint-Laurent, Bonbon de Viktor & Rolf o en los dos CK One Shock Street, para hombre y mujer, de Calvin Klein.

Ficha de identidad

  • Origen : Non applicable
  • Tipo : Reproduction

Los perfumes con la nota Caramelo

Oriental

Balmain

Extatic

Rosa · Osmanto · Pera

Oriental

Juliette Has A Gun

Mmmm...

Neroli · Pelargonio · Frambuesa

Oriental

Guerlain

L'Initial

Naranja · Bergamota · Jazmín