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Kimmi Fragrance

Sean o no adeptos a la cultura asiática, es imposible haber pasado por alto la tendencia Kimmidoll de los últimos años. En efecto, estas pequeñas muñecas japonesas han invadido literalmente los estantes y aparecen tanto como una manera de retroceder a la infancia como una forma audaz de decorar. Pues bien, la enseña no se ha detenido ahí y su gama se ha ampliado hoy hasta alcanzar el sector de la perfumería.

Los perfumes de Kimmi Fragrance

Floral

Kimmi Fragrance

Niki

Floral

Kimmi Fragrance

Millie

Pomelo · Mandarina · Grosella negra

Floral

Kimmi Fragrance

Lily

Mora · Frambuesa · Melocotón

Floral

Kimmi Fragrance

Holly

Mandarina · Manzana · Melocotón

Cítrica

Kimmi Fragrance

Mimi

Limón · Mandarina · Grosella negra

Floral

Kimmi Fragrance

Ella

Pera

Kimmidoll, muñecas simbólicas

Las muñecas Kimmidoll son una especie de pequeñas figuritas de resina de entre 6 y 40 cm de alto. Estas aparecieron en Francia en 2008 y las comercializa la empresa Kontiki. Fácilmente identificables, poseen siempre los mismos signos distintivos. Así, van vestidas con un kimono, tienen ojos rasgados maquillados a la japonesa y un casquete de color que simboliza un corte de pelo liso. En cambio, el color y los motivos que decoran las Kimmidoll cambian en función del significado de cada una. En efecto, las Kimmidoll no son un simple juguete, sino que tienen un alcance simbólico. Además, en Japón aparecieron en la era Edo, en el siglo IX. Se vendían como recuerdo de la región de las fuentes termales del noreste del país y se ofrecían como muestra de amor o de amistad. Además, tenían fama de contener la esencia espiritual de los antepasados y de proteger a quien las poseía. Así, a cada tipo de muñeca se asocian valores y grandes principios de vida. Algunas encarnan la gracia, otras la seguridad, la dignidad, la pureza, la bondad, la feminidad u otras muchas características.

Kimmi amplía su gama

No obstante, ante el éxito de las Kimmidoll, la enseña decidió ampliar su gama de productos. Las Kimmidoll se han convertido en un verdadero concepto de marketing que se presenta en múltiples formas. Así, están disponibles como llaveros, monederos, ropa de hogar, tazas… Productos de los que se dice que poseen las mismas virtudes que las pequeñas muñecas originales. Pues bien, también es posible perfumarse al estilo Kimmidoll. Los perfumes Kimmi han invadido las perfumerías y se trata de una gama de fragancias lúdicas e irresistibles para elegir en función de los deseos y del carácter de cada persona. Cada una de ellas tiene su particularidad y posee un pequeño nombre seductor. Lily es una fragancia floral. Mimi es un perfume chispeante. Niki, por su parte, es más gourmand. Además, tampoco hay que dudar en coleccionar Holly, Millie o Ella. Hay para todos los gustos, todos los colores y todas las personalidades. Así, regalar un perfume Kimmi no equivale solo a hacer un obsequio. Su alcance puede ir mucho más allá y servir para transmitir un mensaje.