Ir al contenido

Hanae Mori

Hanae Mori es un nombre que hoy basta por sí solo para hacer viajar la imaginación. En efecto, es el de una creadora de moda convertida en perfumista y cuyo mundo se sitúa a medio camino entre Oriente y Occidente. Hanae Mori ha sabido hacer de cada una de sus obras una creación cargada de poesía. He aquí, pues, sus orígenes, su historia y sus múltiples influencias creativas.

Los perfumes de Hanae Mori

Oriental

Hanae Mori

Hanae

Bergamota · Té

Cuando el destino hizo de Hanae Mori una gran modista

Hanae Mori nació con el nombre de Hanaé Fujii, en Shimane, al sur de Japón, en 1926. Diplomada por la universidad cristiana de mujeres de Tokio en 1947, se casó después con Ken Mori, un directivo reconocido en la industria textil. Sin embargo, el papel de ama de casa no la convenció en absoluto y decidió rápidamente emanciparse. Fue así como se matriculó en una escuela de costura con vistas a crear su propia marca de moda. Esto se hizo realidad en 1951 cuando abrió su primera tienda en el centro de Tokio. Además, esta se situaba frente a un cine que proyectaba numerosas películas occidentales. Un día, el director Sotojiro Kuromoto salió de una sesión y reparó en su rótulo. Seducido por el trabajo de Hanae Mori, le pidió que elaborara el vestuario de su próxima película. Así se lanzó la carrera de Hanae Mori. Muy rápidamente, Hanae Mori se caracterizó por una moda de colores vibrantes y tejidos satinados. Su ambición era entonces ofrecer al mundo una nueva imagen de la costura japonesa. Además, su notoriedad se extendió mucho más allá de Japón. Asimismo, le debemos el vestuario de numerosas obras maestras de la ópera de Milán y de París. Fue así como Hanae Mori logró asociar la cultura japonesa y el estilo occidental hasta ser admitida como miembro de la Cámara Sindical de la Alta Costura parisina, en 1977.

Los perfumes de Hanae Mori

Al igual que en materia de costura, Hanae Mori tampoco olvida su pasado a la hora de confeccionar perfumes. Así, recuerda una mariposa que se posó sobre su cuna cuando era niña. Hizo de esta el símbolo creativo de cada uno de sus perfumes. Como este insecto, sus composiciones son naturalmente elegantes. Encarnan una feminidad absoluta y se sitúan a medio camino entre el saber hacer occidental en materia de perfumería y la inspiración oriental de esta creadora. Además, respetuosa con la naturaleza, Hanae Mori concibe cada uno de sus perfumes con el más puro respeto por el medio ambiente. Sus envases son todos ecológicos y sus ingredientes se seleccionan siguiendo un criterio ecorresponsable. Asimismo, Hanae Mori apoya numerosas acciones benéficas destinadas a mejorar los problemas de salud a escala planetaria.

Cada una de las obras de Hanae Mori privilegia la sencillez y el saber hacer tradicional sin por ello carecer de audacia. Estas logran siempre sublimar a las mujeres con precisión, al tiempo que transmiten un amplio abanico de emociones.