Floral
Givenchy
Hay marcas de las que se dice que son atemporales. Estas combinan la tradición y la modernidad, mostrándose en un estilo que conviene a todas las edades y gozando así de una reputación fuera de lo común en el mundo entero.
Los perfumes de Givenchy
Floral
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Amaderada
Oriental
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Chipre
Amaderada
Floral
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Oriental
AmaderadaTal es el caso de la marca Givenchy. Esta resulta absolutamente fascinante, tanto en términos de costura como de perfumería.
El lanzamiento de Givenchy
La historia de Givenchy comenzó en 1952, cuando Hubert de Givenchy decidió fundar su propia casa de costura con la financiación de Louis Fontaine, su cuñado. Su primera colección fue un auténtico éxito y Vogue la calificó incluso de magnífica primera colección. La pieza maestra era una especie de blusa blanca llamada Blouse Bettina. Después, en 1954, Hubert de Givenchy lanzó una línea de prêt-à-porter de lujo, idea innovadora puesto que entonces era uno de los pocos que ofrecía algo así en aquella época. Así, no hubo que esperar mucho tiempo antes de que Givenchy extendiera su saber a la perfumería.
La historia de los perfumes Givenchy
Al frente de su casa de costura desde hacía solo unos años, Hubert de Givenchy pidió a su hermano que lo ayudara a crear una empresa de perfumes, ya en 1957. Para ello, se inspiró en el ejemplo de Christian Dior. Los perfumes Givenchy se lanzaron así modestamente con algunos fondos familiares. Estos se envasaban en la fábrica de perfumes Balenciaga, en la región parisina. Un equipo comercial se constituyó rápidamente. El primer perfume de Givenchy se elaboró para Audrey Hepburn, también imagen de esta fragancia llamada L'Interdit. Además, ella realizó esta campaña de forma gratuita y como muestra de amistad. Dos años más tarde, vieron también la luz Monsieur de Givenchy y Vetiver. Al obtener ambos un rotundo éxito, esto permitió construir una verdadera fábrica de perfumes, en Beauvais. Este lugar se eligió por múltiples razones, no solo porque se trata de la región de origen de Hubert de Givenchy, sino también por razones de proximidad con los proveedores de cristalería como Pochet du Courval. La fábrica se amplió entonces varias veces. En 1979, los hermanos Givenchy decidieron confiar su futuro a la firma inglesa Beecham, una elección rechazada por el gobierno francés, que impuso la compra por otra empresa francesa. Los perfumes Givenchy se cedieron así, en 1981, a la casa de champán Veuve Clicquot Ponsardin, la cual fue a su vez comprada, en 1986, por Louis-Vuitton. En 1987, esta última se fusionó con Moët Hennessy, creando uno de los grupos de lujo más importantes del panorama mundial: LVMH.
Hoy en día, Givenchy está considerada como un actor destacado del universo del lujo. Le debemos numerosos éxitos de la perfumería, como Ysatis, Amarige, Organza, Very Irresistible, Ange ou Démon, Dahlia Noir o Gentlemen Only. El estilo de Givenchy en términos de perfumería, cosmética y prêt-à-porter resulta sutilmente clásico, aportando siempre un aire nuevo a lo tradicional. Cada creación surgida de los talleres de Givenchy se percibe así como una audaz mezcla de refinamiento y ligereza, lo que convierte a la firma en una de las más apreciadas del mundo.