Cítrica
Diptyque
Si algunas casas de creación exhiben una historia plurisecular, otras, en cambio, como Diptyque, son más recientes. Estas últimas no dejan de ser igualmente prestigiosas y dotadas de un saber hacer sin igual.
Los perfumes de Diptyque
CítricaLos fundamentos de Diptyque
La historia de Diptyque comenzó en París, en el número 34 del boulevard Saint-Germain, en 1961. Tres amigos llamados Christiane Gautrot, arquitecta de interiores, Desmond Knox-Leet, pintor, e Yves Coueslant, administrador y decorador de teatro, decidieron asociarse. Abrieron juntos una tienda para exponer allí sus creaciones textiles. Christiane y Desmond se revelaron rápidamente como las almas creativas, mientras que Yves se ocupaba más bien de la administración de esta empresa naciente. Poco a poco, esta tienda se transformó en un lugar aparte, una especie de bazar chic compuesto de numerosos objetos de anticuario e inesperados. Después, apenas dos años más tarde, Diptyque manifestó el deseo de ampliar su actividad. Fue así como se lanzó una primera gama de velas perfumadas, en 1963. Esta rendía homenaje a la naturaleza y tenía como ambición crear un universo olfativo íntimo y en perpetua evolución, al hilo de las estaciones. Asimismo, este lanzamiento sirvió de base a la actividad olfativa de la firma, que no tardó en orientarse hacia la perfumería.
Los perfumes Diptyque
Fue en 1968 cuando Diptyque decidió componer su primera Eau de Toilette. Esta se llamaba sobriamente L'Eau y basaba su fórmula en un olor de pot-pourri del siglo XVI. Muy pronto siguieron nuevas creaciones, acompañadas también de productos para el cuerpo y de vinagre de tocador. Así, hace más de cuarenta años que Diptyque elabora fragancias que no se parecen a ninguna otra, de escritura siempre singular y reservadas la mayoría de las veces a una clientela de iniciados. La casa Diptyque no tiene hoy ninguna equivalencia en el amplio panorama de la perfumería. Cada una de sus fragancias se elabora sin distinción de género masculino o femenino. En este sentido, Diptyque siempre ha sabido dar muestras de una profunda audacia y de un vanguardismo ligado a la corriente andrógina. Cada una de las materias primas utilizadas por Diptyque se selecciona con esmero, siempre noble y preciosa. Asimismo, el trabajo de creación de esta firma es siempre muy lento, sin descuidar ningún detalle hasta encontrar el equilibrio perfecto. Diptyque pone así su honor en no ceder a ningún compromiso. Igualmente, en materia de envasado, Diptyque defiende la artesanía de lujo y opta siempre por frascos únicos y refinados. Así, cada uno de ellos se realiza según la más pura tradición de la fabricación a mano. Por último, como si esto no bastara, cabe señalar que cada uno de los productos Diptyque se entrega en un bonito paquete de regalo, convertido también en una firma de la casa. Se trata de una asociación de tres hojas de papel de seda que, mediante un hábil juego de plegado, firma e identifica el producto que contiene. Así, cada artículo tiene su código de color único, su frasco único y su olor único, que reacciona de manera distinta al contacto con cada piel.