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El siglo XXI

El siglo XXI, nuestra perfumería contemporánea

A principios del siglo XXI, numerosas casas de creación couture se impusieron como líderes de la perfumería. Asimismo, se reparten el pastel con grandes joyeros. Surge entonces un deseo de retorno a los valores tradicionales, marcando un cambio en la perfumería y el paso a una nueva era.

El retorno a los valores auténticos

Numerosas marcas muestran un deseo de volver a los valores auténticos. Así, los grandes clásicos de la perfumería hacen su regreso y se modernizan. Asimismo, en el terreno de las esencias femeninas, surgen nuevos chipres que retoman los códigos clásicos añadiéndoles nuevas notas modernas, afrutadas y florales. A modo de ejemplo, Coco Mademoiselle, Miss Dior Chérie o For Her de Narciso Rodriguez representan la excelencia. Asimismo, L'Instant de Guerlain resulta ser un ejemplo perfecto de esta tendencia.

La aparición de los perfumes gourmand

Por otra parte, si Angel de Thierry Mugler, nacido en 1992, se considera el primer perfume gourmand de la historia de la perfumería femenina, también abrió el camino a numerosas declinaciones. En este sentido, el inicio de los años 2000 ve aparecer múltiples perfumes muy apetecibles. Las mujeres no dejan de mostrar su adicción a lo dulce, especialmente a través de perfumes como Dior Addict, Amor Amor, Flowerbomb, Alien, Nina o incluso Very Irresistible.

Las nuevas tendencias masculinas

Del lado masculino, las preferencias se orientan más particularmente hacia los perfumes frescos y aromáticos. Estos últimos se destinan más particularmente a los hombres dinámicos y deportistas. Además, los orientales hacen al género masculino más sensual que nunca y el lado carnal de los hombres se ve puesto en primer plano. Acordes florales también se introducen en esta perfumería y los géneros olfativos parecen ahora menos compartimentados.

Los perfumes de niche

Por último, el inicio del siglo XXI también está marcado por la aparición de los perfumes de niche. Los consumidores expertos en fragancias desean mostrar su unicidad y ya no quieren composiciones demasiado comerciales. Asimismo, los perfumistas se convierten en verdaderas estrellas y crean sus propias firmas. Elaboran composiciones más alejadas de los códigos de marketing y cuya estética es menos tradicional. Además, con el fin de satisfacer los deseos siempre más innovadores de los consumidores, las ediciones limitadas o estacionales no dejan de multiplicarse.

Los numerosos avances tecnológicos y el descubrimiento de múltiples fragancias innovadoras permiten hoy a los perfumistas elaborar creaciones cada vez más sorprendentes y armoniosas, cuyo único límite parece ser el de la imaginación. Así, la perfumería se considera hoy uno de los artes más creativos que existen y cada nuevo lanzamiento ofrece al consumidor una verdadera experimentación.